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Savia nueva en la Orquesta Filarmónica de Viena

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Savia nueva en la Orquesta Filarmónica de Viena

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La Orquesta Filamónica de Viena avanza. Sigue siendo una de las mejores orquestas, todavía puede presumir de ese sonido tan característico y sigue siendo sinónimo de tradición en su sentido más noble. El Concierto de Año Nuevo es uno de sus puntos fuertes. Sin embargo, esa tradición se enriquece hoy con savia nueva. La prueba: el nuevo concertino de la Filarmónica de Viena. Es Albena Danailova. Para ella tocar en el concierto de Año Nuevo, es un sueño hecho realidad. “Para mi ha sido el trabajo de mis sueños. Nunca había pensado que podría tocar en el Concierto de Año Nuevo. Lo he visto por la televisión muchas veces cuando era niña. Y ahora me siento realmente feliz”.

En una orquesta el concertino es el principal entre los primeros violines. Se trata de un puesto muy significativo y Albena Danailova parecía hecha para ocuparlo.

Para una orquesta que admitió mujeres sólo en 1997, este nombramiento podría verse también como una decisión política.

“Superó la audición y nos convenció como violinista, como líder, como solista, como intérprete de música de cámara, así que no fue nada más que una decisión artística”, asegura el director de la Filarmónica de Viena, Clemens Hellsberg.

Adaptarse a los nuevos tiempos pero conservando la tradición, trabajo duro y música de la mejor calidad. Son los principios de la Orquesta Filarmónica de Viena.

“Por lo general la gente no comienza en su profesión a los cinco o seis años de edad, como sí han hecho los miembros de esta orquesta. Es como respirar, no es un trabajo”, dice Danailova.

“Tenemos que luchar por los valores eternos. Fuera, la realidad cambia, eso está claro. Lo que no podemos decir es: no utilizo el teléfono ni uso el correo electrónico, porque Otto Nikolai, el fundador de la Orquesta, no los utilizaba. En términos de arte hay que buscar la máxima calidad. Siempre tenemos que tratar de llegar a la perfección. Esto es una valor atemporal”, explica Hellsberg.

Los músicos prefieren dudar que atreverse a hablar de sus sueños más ocultos: “Qué si me gustaría dirigir? Quizás…no sé”, comenta Danailova.

Y en medio de tanta tradición, a veces, surge alguna sorpresa: “Hay un artista que me encanta: ¡Elvis!”, declara Hellsberg.

En este reportaje usted puede escuchar parte del Concierto de Año Nuevo, con extractos de las siguientes piezas, de Johann Strauss: Donauweibchen Waltz, op. 427; Csárdás (de “Ritter Pasman”), y Blau Danube Waltz, op. 314.