Última hora

Última hora

Bernard Henry Levy: "Detener una masacre es justo"

Leyendo ahora:

Bernard Henry Levy: "Detener una masacre es justo"

Tamaño de texto Aa Aa

El filósofo y escritor francés Bernard Henri Levy ha pisado la alfombra roja en Cannes para presentar su documental sobre la guerra de Libia: “El juramento de Tobruk”. Rodado durante la revolución, muestra su implicación en la oposición del país y las negociaciones que precedieron a la intervención militar internacional.

Wolfgang Spindler, euronews: Buenos días señor Levy, usted ha venido a Cannes para presentar su documental que muestra su papel en la revolución libia. Hemos oído que el superhéroe Bernard Levy cambió Libia, ¿es usted el superhéroe de la revolución?

Bernard Henri Levy: No, no soy un súperhéroe. Es una película en la que intento contar, de forma muy fiel a la realidad, y muy modestamente, lo que hice en esta guerra de liberación. No es una historia de Libia en general, se pueden hacer muchos posibles documentales sobre Libia. Este cuenta la historia que yo he vivido, de la que he sido testigo y a veces actor.

euronews: Señor Lévy, usted es judío, ¿cómo se puede explicar el impacto de su judaísmo en su compromiso político?

BHL: En mi compromiso está todo lo que soy, un hombre con muchas influencias. Las influencias que me han formado vienen de los grandes filósofos, del general de Gaulle, el llamamiento del 18 de junio, es la imagen de Winston Churchill a quien admiraba de pequeño más que a nadie, y es el pensamiento judío que he descubierto más tarde. El humanismo y el universalismo judío, todo junto construye mi humanismo, mi voluntad, mi revolución frente a la injusticia y a la intolerancia. Todo va junto. El hecho de que sea judío o no, no es el problema, o en todo caso, digamos que soy un judío que siempre ha pensado que era su deber tender la mano a otras ramas de la descendencia de Abraham, que son los pueblos árabes o los pueblos musulmanes, para mí es un honor…

euronews: Usted ha tenido una gran influencia política en la decisión de que Francia lanzase una intervención militar en Libia. Viendo cómo han evolucionado las cosas, ¿piensa que esa intervención militar fue una buena decisión para resolver el conflicto?

BHL: Evidentemente, esta intervención militar era imprescindible. Es lo que muestra mi película, que los carros de combate estaban en Bengasi. No importa lo que ocurra ahora o los riesgos que puedan seguir a esta intervención, fue una intervención justa. Detener una masacre es justo. Y yo no me arrepiento lo más mínimo de haber hecho lo que hice por Bengasi, lo que nadie hace por Homs, por Deraa, por las ciudades sirias masacradas. (El nombre de) Bengasi hoy, es Homs.

euronews: Entonces, ¿qué podemos esperar de un súperheroe de camisa blanca para resolver el conflicto sirio? ¿Tiene el móvil de François Hollande o va a ir en barco?

BHL: Lo que podemos esperar… hago un llamamiento. Hemos visto las imágenes de la ciudad de Hula que circulan por Internet. Esas imágenes, hay que verlas. Más de cien víctimas, niños torturados, asesinados en condiciones espantosas… Que nuestros dirigentes vean esas imágenes, y después decidan. Yo he visto esas imágenes, me han horrorizado, me han hecho llorar. Me gustaría que el embajador de Rusia en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y el embajador de China, que se han permitido desde el comienzo de este conflicto bloquear todas las resoluciones, quiero que vean las imágenes. Es lo que puedo hacer hoy, mañana veremos, será otro día, hoy quiero que vean esas imágenes.

euronews: Usted insistió mucho a los libios para que cogieran las armas para defender su causa, ¿estaría usted dispuesto a hacer lo mismo?

BHL: En primer lugar, no he animado a nadie. Los libios no esperaron a nadie para tomar las armas. Tomaron las armas y yo documenté su guerra. No hay que confundirlo. Yo nunca he tenido un arma en mi vida, y me gustaría no tener que hacerlo, como ellos. El subtítulo del documental podría ser “La guerra no querida” La gente a la que admiro es la que hace la guerra sin quererla. La guerra es un horror, el amor a la guerra es una obscenidad.

euronews: Señor Levy, la revolución en Libia ha terminado, ¿cómo ve el futuro político del país?

BHL: Como en todas las democracias, o las democracias en desarrollo, en Libia hay hoy una batalla política, y los amigos libios que están allí hoy lo cuentan. Hay una batalla política entre los partidarios de la democracia y aquellos que no creen en ella, entre los partidarios de un Islam moderado y los partidarios de un Islam menos moderado, entre aquellos que piensan que las mujeres deben ser invisibles y los que piensan que las mujeres hacen el mundo más bello y que las sociedades son más agradables cuando las vemos. Hay una batalla política en la Libia actual, y no sé, soy incapaz de decirle quién la va a ganar. Me gustaría poder adivinarlo, pero soy incapaz de hacer una predicción. Puedo decir que por lo que yo sé, los demócratas, los que se están adaptando en tierra del Islam, los que están haciéndo compatibles las grandes tradiciones del mundo musulmán con los principios de la democracia, creo que van viento en popa. Lo que me sorprende de los movimientos en Libia, y por lo que sé en Siria, los insurgentes sirios, es la rapidez con la que aprenden la democracia. Son pueblos que salen de 40 años de represión, de dictadura, de propaganda, de las tonterías del estado, y sus reflejos democráticos surgen rápidamente.

euronews: La primavera árabe ha cambiado mucho a los países mediterráneos, ¿es un factor de estabilización o de desestabilización?

BHL: Más bien estabilidad, porque la mayor fuerza de desestabilización de la región eran las dictaduras, Gadafi, Bachar al Asad… es una desestabilización que vemos menos, es silenciosa y se vuelve fulminante cuando explota un avión
como en Lockerbie, o financiamos a Hezbollah, o en casos como el de Siria de Bachar al Asad, de Irán, en la región… Pero no deberíamos confundir al enemigo. Nada puede ser más inestable que un mundo gobernado por dictadores. Primero, porque los dictadores acaban cayendo, es un factor de desestabilización, y segundo, porque la desestabilización es su modo de operación.