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IV Congreso Mundial de Líderes de Religiones del Mundo en Astaná

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IV Congreso Mundial de Líderes de Religiones del Mundo en Astaná

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Durante dos días Astaná se ha convertido en el centro religioso del mundo. Se han reunido varias generaciones, acompañadas por sus líderes espirituales, para celebrar el IV Congreso Mundial de Líderes de Religiones del Mundo. Han llegado desde 47 países acompañados de 360 delegados. Todos están de acuerdo en que la espiritualidad puede resolver los problemas del mundo.

Rabino jefe de Israel, Yona Metzger: “Mi sueño es construir algo similiar a lo que tenemos en Naciones Unidas en Nueva York para los diplomáticos, la unión de los religiosos, los líderes religiosos de todas las naciones, todos los países, incluso entre países que no tienen relaciones diplomáticas.”

Muftí Supremo de Kazajistán, Absattar Hajji Derbisali: “Todos los líderes religiosos piden la paz, y es uno de los objetivos de este Congreso.”

Obispo de Bradford, Nick Baines: ”Con la situación actual del mundo, la crisis económica, mucha gente se pregunta qué está pasando. ¿Por qué nos están molestando con esto, de qué trata la vida? Cuando hablamos de valores, te preguntas cómo conseguir pan el día de mañana y te haces otras preguntas existenciales. Creo que es el tipo de cosas que estamos intentando identificar.”

El Presidente de Kazajistán, Nursultan Nazarbyev inauguró el Congreso: “En primer lugar, en Kazajistán tenemos 140 naciones viviendo aquí, de 46 religiones. En Astaná puedes encontrar sinagogas, templos, iglesias, etc. La gente puede libremente acudir a sus instituciones religiosas, expresar sus valores espirituales. En segundo lugar, el país ha mostrado un ejemplo al mundo con el desarme nuclear.”

Paul McDowell: “Aquí, en la vasta estepa del Asia Central, es donde las semillas del espíritu de Kazajistán se sembraron por primera vez. A finales de los años 30, el entonces dictador ruso Joseph Stalin literalmente arrojó aquí a judíos, chechenos… Los que sobrevivieron deben su vida a la gente de Kazajistán, que los acogieron subrayando el hecho de que las diferencias pueden unir y no dividir.”

Almira Isakova–Lee y su marido Alexander se casaron hace siete años. Viven en el centro de Astaná. “Soy kazaja, él es coreano y estamos juntos. Tener diferentes religiones no impide que nos queramos. Cocinamos platos de ambos países, y también de otros lugares. En mi opinión lo más importante no es la religión de una persona sino su carácter.”