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Eco-Label, la etiqueta amiga del medio ambiente

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Eco-Label, la etiqueta amiga del medio ambiente

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La etiqueta ecológica europea permite al consumidor identificar más de 17.000 productos que tienen un impacto reducido en el medio ambiente. Y al mismo timepo ofrece al empresario la manera de impulsar su negocio mientras protege el planeta.

Hemos viajado hasta la ciudad francesa de Poitiers para visitar la fábrica “L’arbre vert”, una empresa francesa precursora en la utilización de la etiqueta ecológica europea. Fue la primera que la obtuvo para champús y geles de ducha. Aunque el éxito le llegó cuando consiguió que se la otorgaran también para productos como la lejía o el detergente. Todo ello le ha permitido entrar en el mundo de la gran distribución. Y pasar de facturar unos cientos de miles de euros al año a generar un volumen de negocio de 26 millones.

“Al comienzo de los años 2000 no había demasiados productos con esa etiqueta”, recuerda MIchel Leuthy, su presidente y director general. “Lo que había era una cierta autoproclamación ecológica de muchas empresas, pero los primeros productos certificados y reconocidos internacionalmente fueron los nuestros”.

Por el simple hecho de contar con la etiqueta ecológica la empresa de Michel Leuthy se somete a controles periódicos para conservar su certificado. Los programas de investigación y desarrollo son cruciales para la compañía.

“Contamos con siete investigadores que trabajan en fórmulas innovadoras”, continua Leuthy. “Eso representa un gasto anual de un millon de euros en I+D”

La etiqueta ecológica europea es el único certificado oficial de este tipo que se emite en la UE. La conceden organismos independientes, garantiza la eficiencia ecológica de los productos durante su ciclo vital y también un nivel de calidad estándar. Emilie Machefaux es la encargada de otorgar las etiquetas en la Agencia Francesa de Medioambiente y Energía.

“Por un lado le asegura al consumidor que el producto en cuestión tiene la misma calidad que otro que no sea ecológico”, subraya. “Y por otro, le garantiza que no va a tener que utilizar el doble de ese producto para obtener el mismo resultado que con el resto”

Actualmente existen cincuenta categorías de productos que podrían obtener la etiqueta ecológica. Aunque, atención, los criterios pueden variar de unos a otros.

“Dentro de esa lista”, prosigue Machefaux , “están, por ejemplo, el papel, la pintura, los textiles o los colchones. Y los criterios de atribución de la etiqueta ecológica son específicos para cada categoría de productos”.

“Para mi, la etiqueta ecológica ha sido una de las claves del éxito. Porque es una verdadera garantía medioambiental. Y además, no lo olvidemos, porque la innovación siempre marca la diferencia”, concluye Leuthy.