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Soy europeo, pero...

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Soy europeo, pero...

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¿Qué significa ser ciudadano europeo? ¿Cuántas puertas se cierran cuando queremos que se respeten nuestros derechos en Europa? Identificar y derribar estas barreras han sido los objetivos del segundo informe sobre la ciudadanía de la UE.

“Me siento un ciudadano europeo al igual que me siento un ciudadano español pero no siento que se me trate como un ciudadano. Es como si no tuviese ni voz ni voto, por lo tanto no se me trata como ciudadano”, dice Jorge A. Fernández de los Ríos, pedagogo.

¿Cuáles son esas oportunidades?. El primer informe que se hizo en 2010 concluyó que la mayoría de las personas no conocían sus derechos. Preguntamos ahora a algunos estudiantes universitarios en Madrid.

“Uno de ellos es la libre circulación sobre los paises que pertenecen a la zona Shengen. Eso incluye el Reino Unido y los países nódicos”, asegura este chico.

“Este es uno. ¿Y después?, ¿hay más?”, preguntamos.

“Tiene que haber más de uno”, responde.

“Tenemos un desconocimiento general, estamos en Europa, pero realmente no la conocemos”, dice esta chica.

“Como ciudadana europea (puedo) circular libremente por la Union Europea y… no sé”, responde esta chica.

La Información es uno de los puntos principales de este informe. La Comisión Europea va a trabajar con acciones concretas. La información es crucial para impulsar la participación de los ciudadanos, el año que viene hay elecciones europeas. Facilitar la burocracia, las compras en otros países y proteger a las personas más vulnerables son otros de los objetivos, junto con la creación de un verdadero mercado laboral de la Unión Europea.

Monica Pinna, euronews:
“El trabajo se ha convertido en uno de los sectores donde es más difícil sentirse plenamente ciudadano europeo. Incluso las prácticas en lugar de ayudar, muchas veces frenan el ingreso de los jóvenes en el mercado laboral. La situación de España es una de las más dramáticas de Europa”.

Unos 26 millones de personas no tienen trabajo en Europa. Unos seis millones en España. Es el país que tiene la tasa de desempleo más alta después de Grecia. Y cuando se trata de gente joven, las cifras son aún más alamantes: la tasa de paro de los menores de 25 años supera el 57%. La crisis económica, la dificultad para encontrar un empleo y las medidas de austeridad han hecho que las manifestaciones en Madrid sean ya algo habitual.

Cada vez más personas no tienen más remedio que aceptar trabajos precarios en forma de becas o prácticas, algo que parece que no se acaba nunca. Es el caso de Jorge: “Tengo 25 años, me licencié cuando tenía 22 años y en todo este tiempo jamás he tenido un contrato laboral. Solamente he trabajado como un voluntario aquí en España o en el extranjero o con lo que aquí se reconoce como becas de formación o contrato de prácticas. O estás parado en tu casa sin poder ganar dinero, sin poder independizarte ni casarte hasta no se sabe cuándo, o trabajas casi como un esclavo. Pero no lo van a llamar esclavitud, lo van a llamar formación o práticas o becas”.

El Foro Europeo de la Juventud, que incluye al Consejo de la Juventud de España, ha presentado propuestas para una Carta Europea de Calidad de las Prácticas basada en una encuesta que dice que los becarios aprenden cada vez menos.

“Nos encontramos con un sistema que realmente, aunque tendría que servir para la formacion de los propios jóvenes, al final es un contrato fraudulento que utilizan las empresas para la gente joven. Actualmente es legal utilizarlas hasta los 30 años sin ningun tipo de límite ni cortapisa. En en este sentido la propia Comision Europea denunció en julio de 2012 que mas del 60% de las prácticas que se realizan en España son contratos fraudulentos sin cotizaciones de la seguridad social, sin derechos laborales y sin salario. Lo que estamos viendo en España es que los jóvenes estan forzados a irse, es la única salida que se les ofrece y eso creo que es un error”, explica Ricardo Ibarra Roca, Presidente del Consejo de la Juventud de España.

¿Qué medidas deberían adoptar las instituciones europeas para hacer frente a este fenómeno?. Esta es la respuesta de Nathalie Stockwell,de la Comisión Europea: “De momento las reglas no están claras. Los Estados miembros aplican normas distintas y la idea es llegar realmente a un marco de calidad con unos estándares mínimos para definir unas prácticas de calidad, en términos de contrato, remuneración y de interés del trabajo. Las prácticas no deberían ser un empleo mal pagado”.

Alemania experimentó el año pasado la mayor llegada de extranjeros desde 1995. El número de españoles que se fueron a alemania aumentó un 45% con respecto al año anterior.

“Se está utilizando la crisis, la situacion económica como una excusa para cambiar el modelo del mercado laboral. Personalmente Europa es una oportunidad, pero hay que mejorarla, hay que construirla”, dice Jorge.

Una Europa de oportunidades y no una Europa de la que hay que huir es el anhelo de los jóvenes del viejo contienente.

Agradecimientos al bar Cava Mayor para habernos permitido rodar en sus locales