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Tecnología aplicada a la biología marina

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Tecnología aplicada a la biología marina

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En la costa norte de la isla de Creta biólogos del Centro Helénico de Investigaciones Marinas buscan nuevas especies. Raspan las algas de las rocas y recogen pequeños animales que viven en el fondo marino.

“El Mediterráneo es un de los mares que mejor se han estudiado en el mundo, ya que aquí es donde empezó al investigación marina europea. Pero incluso aquí encontramos todavía especies nuevas. Hay otros lugares del oceáno relativamente poco estudiados, por lo que con más esfuerzo científico se podrían encontrar allí millones de especies nuevas”, dice Sarah Faulwetter, investigadora.

Los gusanos de fuego son particularmente interesantes para los científicos. Estas criaturas son muy resistentes a la contaminación del medio ambiente. Sobreviven incluso en las aguas muy contaminadas por metales pesados. Los gusanos del Mediterráneo son genéticamente idénticos a los del Caribe, pero su morfología es diferente. Esto provoca cierta controversia entre los científicos a la hora de clasificarlos como una misma especie o no.

El campo de la ciencia que clasifica y describe a las especies es la taxonomía. Su fundador fue el biólogo sueco Carl Linnaeus hace unos 300 años. Hoy los científicos siguen utilizando sus ilustraciones en papel como referencia para el estudio de las muestras con microscopios ópticos. Es un proceso lento y muy laborioso.

“En principio trabajamos siempre de la misma manera: observamos los animales, los diseccionamos, los dibujamos, los describimos y después publicamos artículos”, explica Sarah Faulwetter.

Pero un método nuevo que se está desarrollando dentro de un proyecto europeo utiliza la tecnología para las investigaciones. Uno de los gusanos capturados en el mar se introduce en un escáner. El aparato toma una series de imágenes con rayos X que se convierten automáticamente en un modelo virtual en tres dimensiones.

“Aquí trabajamos con varias disciplinas diferentes. Una de ellas es la taxonomía tradicional, otra es la informática y también empleamos imágenes biomédicas, utilizadas en la medicina. Con este método aprovechamos las ventajas de las tres disciplinas”, asegura Christos Arvanitidis, investigador.

Se necesita tiempo para conseguir un modelo en tres dimensiones a partir de las exploraciones que hacen los rayos X. Una vez que está hecho se puede estudiar el modelo desde todos ángulos posibles. Se pueden hacer disecciones virtualmente, conservando la muestra original intacta.

“Esta tecnología ofrece a los científicos una oportunidad única para estudiar a los animales en tres dimensiones a través de la pantalla, sin tener que cortarlos ni abrirlos. La taxonomía convencional requiere un bisturí, necesitamos cortar y abrir, utilizar el microscopio y destrozar el ejemplar para estudiarlo”, concluye Sarah Faulwetter.

Las ventajas que proporciona esta herramienta ayudarán a los científicos de todo el mundo en su búsqueda permanente de millones de especies aún desconocidas.

www.marbigen.org