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El bandazo de Manning

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El bandazo de Manning

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“Vuelta de tuerca inexplicable”, “disculpa forzada”, “arrepentimiento genuino”…esta mañana la prensa internacional recogía las múltiples explicaciones posibles al repentino mea culpa de Bradley Manning.

En su tercera declaración ante el tribunal, una vista emotiva e íntima en la que se expuso la atormentada vida del joven de 25 años, el soldado ha pedido “perdón por el daño causado a Estados Unidos” tras la filtración de cientos de miles de documentos clasificados a WikiLeaks, por los que ha sido condenado por espionaje y está a la espera de conocer su pena.

“Siento haber dañado a la gente. Siento haber dañado a los EE.UU”, ha dicho el analista de 25 años en la fase final de su juicio ante un tribunal militar. Con la voz entrecortada, ha dicho que fue “un iluso al pensar que un analista iba a cambiar el mundo”, en referencia a su filtración de los informes y cables diplomáticos que obtuvo cuando estaba destinado en la guerra de Irak con el objetivo de denunciar los abusos de las fuerzas de su país.

Además Bradley ha lamentado “las consecuencias no intencionadas” de sus acciones y ha pedido “una oportunidad” para reintegrarse en la sociedad.

¿Cómo explicar semajante cambio de rumbo? para muchos, se trata de una maniobra de la defensa para demostrar que el soldado no era más que un adolescente con problemas en el momento de las filtraciones y que se dejó llevar por el idealismo.

De hecho, sus luchas internas fueron expuestas hoy por dos psicólogos militares que le trataron. Ambos destacaron los problemas del soldado con su sexualidad y cómo luchaba con problemas de identidad de género que le llevaron a mandarle a un superior en Irak una foto de él vestido de mujer, con peluca rubia y maquillaje, un síntoma de sus problemas que no fue tomado en cuenta pese a que manejaba información secreta.

Pero sin duda el más sorprendido por el repentino acto de contricción del joven soldado ha sido el fundador de Wikileaks, Julian Assange, que ha emitido un comunicado mostrándose convencido de que Manning ha “cedido al estrés” y que su supuesto arrepentimiento es fruto de las condiciones de tres años de confinamiento.

El cambio de estrategia de Manning no es la única noticia sobre el soldado que acapara los medios: la semana pasada, miembros del comité del Premio Nobel dijeron haber recibido una petición con alrededor de 100.000 firmas que propone la adjudicación del Premio Nobel de la Paz al soldado estadounidense.

Manning, que ya fue declarado culpable de varios cargos de violación de la ley de espionaje y de robar información secreta a finales del mes pasado, podría enfrentar una condena de un máximo de 90 años de prisión por la filtración de los documentos obtenidos mientras trabajaba como analista militar en Irak, según expertos legales militares citados por la agencia. La sentencia no se espera antes de la próxima semana.