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Proyecto Carisma: pasaporte hacia el éxito en el mundo laboral

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Proyecto Carisma: pasaporte hacia el éxito en el mundo laboral

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Hace apenas un año, Julian no hubiera soñado con un debut parecido.

Su sueño, trabajar en un circo es, hoy, una realidad gracias a un proyecto educativo para motivar a jóvenes provenientes de familias con bajos recursos. Un programa que aplican cinco países de la Unión Europea, entre ellos Alemania.

“Antes no me interesaban las acrobacias, me quedaba todo el tiempo en casa en vez de salir fuera. No era muy sociable. Ahora, no me da miedo actuar en público. Este trabajo me ha demostrado que se puede ser creativo y es, precisamente, lo que estoy aprendiendo ahora.” explica Julian.

“Puedo ayudar a la gente cuando surgen problemas. Aprendo con facilidad y puedo echar una mano a aquellos que encuentran más dificultades que yo o que no son tan hábiles.” comenta.

Paul también, forma parte del grupo de jóvenes de Hamburgo implicados en este proyecto. Su pasión: la pintura y la música.

Paul Moschinski: “Hago cosas que mi entorno no me creía capaz de realizar, así que les he pillado por sorpresa. Antes de formar parte del proyecto, era un chico corriente, iba al instituto, sin más. No conocía todo mi potencial, ahora la gente me ve por la calle y me reconoce por lo que hago.”

El programa europeo denominado “Carisma” ayuda a jóvenes como ellos a mejorar sus competencias para luego incitarles a buscar un empleo acorde con ellas.

Heike Köln-Prisner, coordinadora del Proyecto Carisma:

“El proyecto Carisma ayuda a los jóvenes en esa transición entre el instituto y el mundo laboral. Les ayuda a tener confianza en ellos mismos, a saber cuáles son sus capacidades para luego saber qué es lo que tienen que hacer.”

Para empezar, los jóvenes deben crear una especie de pasaporte en el que se describen no sólo el currículum escolar, sino, también, las aficiones, actividades, voluntariado y otras competencias. Con ello se intenta potenciar las cualidades de cada uno y valorizarlas a la hora de pasar una entrevista de trabajo.

Paul Moschinski reconoce que antes no sabía comunicarse con los demás. “Ahora, no me corto, soy más abierto y me siento más libre.”

Heike Köln-Prisner explica que el objetivo inicial del proyecto es que los jóvenes sepan medir sus fuerzas, su potencial y saber fijarse una dirección. “Luego, les damos las herramientas para desarrollar esas capacidades. Y en tercer lugar, ponen en práctica ese potencial a través de alguien o de una empresa que les da su primera oportunidad”.

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Más información:

www.charism.eu