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El periodista Jeremy Scahill disecciona los servicios secretos de EE.UU.

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El periodista Jeremy Scahill disecciona los servicios secretos de EE.UU.

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El 11 de septiembre de 2001 el mundo cambio. Tras el ataque contra las Torres Gemelas, Estados Unidos comenzó la llamada guerra contra el terror, poniendo en su punto de mira todos aquellos países catalogados como amenaza.

Primero fue Afganistán, luego Irak. Pero las operaciones se ampliaron a otros lugares como Yemen o Somalia. El periodista Jeremy Scahill, que ha visto reconocidos sus trabajos con numerosos premios, ha estado en la mayoría de esos países y ha visto cuales son las heridas menos visibles de un conflicto que no conoce fronteras. Y también es testigo de primera mano del modus operandi de las fuerzas de élite de Estados Unidos, el Mando Conjunto de Operaciones Militares, conocido por sus siglas en inglés como JSOC. Sus experiencias están recogidas en un libro y un documental con el mismo nombre: ‘Dirty Wars’.

Euronews: Su documental empieza con un soldado estadounidense que desconoce el nombre del pueblo en el que está en Afganistán. ¿Qué sabía EE.UU. de ese país en el momento de la invasión en octubre de 2001?

Jeremy Scahill: No quería que esa parte del documental fuera graciosa, pero a veces el público se ríe. Los soldados norteamericanos iban a sitios que no sabían dónde estaban, no conocían el idioma ni la cultura. Y creo que muchos de ellos no entienden ahora ni por qué están en Afganistán, ya no tiene ningún sentido, nada va a cambiar. Para nosotros la escena era una metáfora de esta guerra.

E: La ONU ha advertido recientemente del peligro de que Afganistán se convierta en un narcoestado….

J.S.: Creo que la guerra en Afganistán ha sido un desastre. Los que más se han beneficiado han sido los talibanes, los jeques y los narcotraficantes. Para los ciudadanos no ha sido positivo. Estados Unidos ha creado una situación muy inestable en la que son fáciles los sobornos y la proliferación de mafias. Los narcotraficantes funcionan mejor cuando hay un vacío legal, es más fácil comprar a los oficiales. Afganistán está en venta. La familia del presidente de Afganistán está muy involucrada en el tráfico de drogas. Su hermano colaboró con la CIA y también era narcotraficante.

E: ¿Qué es el JSOC y hasta donde extiende sus tentáculos?

J.S.: Es lo que nosotros llamamos en inglés Joint Special Operations Command. Es la unidad de élite secreta del Ejército estadounidense. Incluso es la más elitista dentro de la estructura de seguridad nacional. Es una especie de división paramilitar de la Casa Blanca. Tiene permiso del presidente para entrar en cualquier país donde se percibe una amenaza para Estados Unidos o para buscar o perseguir a personas consideradas como enemigos Empezaron en 1980 y actuaban en la sombra pero Donald Rumsfeld y Dick Cheney la convirtieron en la fuerza más poderosa de EE.UU. después del 11-S. Ahora están en más de 100 países. En muchos de ellos llevan a cabo operaciones de asesinatos, secuestros y a veces colaboran con grupos paramilitares. Crecen cada año y el hombre que era comandante del JSOC durante la caza de Osama Bin Laden (el almirante William H. McRaven) ha sido promocionado por Barack Obama y es una de las figuras más poderosas de las fuerzas estadounidenses.

E: ¿El JSOC está totalmente controlado por el Gobierno de EE.UU.?

J.S.: Ahora es como si tuviera vida propia. Los presidentes vienen y se van pero ellos continúan. Los jefes han permanecido siempre. Es una organización que está por encima de la política. Da igual que el jefe de Estado sea un republicano o un demócrata. Esta fuerza tiene su propio motor que no depende del sistema político. Uno de los miembros del JSOC me aseguró que es como si fuera un martillo gigante que siempre está buscando un clavo. Su negocio es matar a los “terroristas”. Estados Unidos está creando más “terroristas” de los que mata.

E: ¿Supone el JSOC una amenaza para la seguridad internacional?

J.S.: Por supuesto. Cuando matan a civiles inocentes están creando una nueva generación de enemigos de Estados Unidos que va a tener razones legítimas para pelear. Y cualquier país que sea percibido como amigo o aliado también puede ser víctima de los ataques. Están imponiendo unos presidentes peligrosos y diciendo que la soberanía de otros países no importa. Hace poco el JSOC secuestro a una persona en Libia (Abu Anas al-Libi, capturado el pasado fin de semana y considerado como uno de los ideólogos de los ataques contra las embajadas estadounidenses de Kenia y Tanzania en 1998). El JSOC le llevó a un barco en medio del mar para trasladarle a Estados Unidos. Actúan constantemente en Yemen, Somalia… Con operaciones como esta se manda un mensaje al mundo. Hay unas leyes para Estados Unidos y otras para los demás. Si Rusia o China hubieran hecho las mismas operaciones, Washington las hubiera condenado rápidamente.

E: Los videos de Abu Ghraib demostraron las torturas llevadas a cabo por las fuerzas de EE.UU. y el propio Gobierno de George W. Bush las admitió. ¿Continúan con el actual presidente?

J.S.: Obama ha cambiado el programa de torturas. En lugar de ser ejecutadas por la CIA, esta manda a gente de otros países para que haga el trabajo sucio. En mi libro cuento la historia de cómo Estados Unidos le pidió al Gobierno de Kenia que capturara a un hombre y le llevara a una cárcel de Somalia. Allí le torturaron agentes somalíes bajo la supervisión de la CIA. De esta forma Obama asegura que ellos ya no torturan.

E: ¿La operación fallida de esta semana en Somalia también estaba encabezada por el JSOC?

J.S.: Sí, eran los mismos que mataron a Bin Laden. Tienen una base en Kenia, cerca de la frontera con Somalia y siempre están realizando operaciones en el país vecino.

E: Afganistán estaba regido por los talibanes y en Somalia la Unión de Tribunales Islámicos (UTI) tenía el poder. ¿Hubiera sido más positivo no intervenir?

J.S.: Creo que tanto en Somalia como en Afganistán Estados Unidos ha empeorado la situación de violencia. En Somalia la CIA ha armado durante doce años a los señores de la guerra que han intentado destruir el país y eso ha conducido a la existencia de Al-Shabab. Es como un círculo vicioso. En Afganistán había una situación terrible porque las mujeres y los niños se llevaban la peor parte del régimen de los talibanes. Hay zonas dispersas del país que se han beneficiado de la intervención, pero para la mayor parte ha sido negativa.

E: ¿Se ha visto amenazado alguna vez por su Gobierno?

J.S.: Si llaman a un periodista todo el mundo se enteraría. No actúan como mafiosos. Son mucho más inteligentes. Tratan de quitarte credibilidad o te bloquean.

Carlos Marlasca