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Egipto: la nueva ley antiprotestas en pleno centro de la polémica

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Egipto: la nueva ley antiprotestas en pleno centro de la polémica

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El pasado 24 de noviembre, el presidente interino de Egipto, Adly Mansour, ratificó el texto que impide manifestarse sin la autorización previa del Ministerio del Interior. Ahora, los organizadores de cualquier marcha deben notificar a las autoridades los detalles del itinerario y sus datos personales con 24 horas de antelación, además del propósito de la misma. Después, el Ministerio del Interior puede conceder o negar el permiso.

Pero tan sólo un día después de su entrada en vigor, miles de egipcios se echaron a las calles para denunciar una ley que consideran abusiva e inútil.

Ahmed Duma. Activista político: “Es una ley criminal, represiva y tiránica y además, estúpida. El poder que piensa gobernar un país tras tres levantamientos revolucionarios con un método tan idiota no merece gobernar y ni siquiera existir.”

Tras esta protesta, euronews ha sabido que Ahmed Duma ha sido detenido este martes por la policía en un apartamento en la Plaza Basateen, en El Cairo.

Muchas organizaciones proderechos humanos consideran que esta ley es una transgresión a la libertad individual ya que su objetivo es prohibir todo tipo de reunión pacífica para silenciar la voz del pueblo, y alentar las detenciones de activistas.

Mohammed Zarei. Abogado y activista pro derechos humanos:
“Es evidente que esta ley afecta a la libertad de expresión y de opinión y a los derechos de los ciudadanos. Esto quiere decir que el ministerio del Interior tiene poderes muy amplios y que si abusa de ellos, se volverá a un Estado policial como antes.”

El Ministerio del Interior egipcio va más allá y asegura que la ley es necesaria para luchar contra el terrorismo y poner fin al caos que reina en el país desde la caída del régimen de los Hermanos Musulmanes.

General Mohammed Zaki. Exasistente del Ministerio del Interior: “El Estado tiene derecho a proteger las instituciones estatales y a los manifestantes durante las concentraciones legales teniendo en cuenta la disinción entre lo que son manifestaciones y huelgas, y la ocupación de edificios públicos y los actos de sabotaje.”

El Ministerio del Interior puede detener a cualquier individuo que viole la ley y decidir si el inculpado va directamente a la cárcel o es condenado a pagar una multa.

Mohammed Shaikhibrahim, corresponsal de euronews:
“La nueva ley antiprotestas vuelve a enfrentar al ministerio del Interior con las fuerzas revolucionarias que incluyen a los movimientos liberales y laicos. El texto ha llevado a parte de esas fuerzas a retirar su apoyo al Gobierno, un río revuleto que beneficia a los islamistas una nueva oportunidad de generar solidaridad.”