Última hora

Última hora

Los yihadistas siguen avanzando en Irak

Leyendo ahora:

Los yihadistas siguen avanzando en Irak

Tamaño de texto Aa Aa

Mientras que los atentados se multiplican, Faluya continúa en manos de los yihadistas de la organización Estado Islámico de Irak y del Levante, vinculada a Al Qaeda. Este grupo, controla además una parte de la ciudad de Ramadi, también en la provincia de Al Anbar. La ofensiva fue lanzada hace unos días por los yihadistas y el gobierno no pudo responder.

Ramadi y Faluya fueron bastiones de la insurrección tras la invasión estadounidense de Irak en 2003. Desde entonces, es la primera vez que los yihadistas próximos a Al Qaeda toman el control de zonas urbanas del país.

También se imponen progresivamente en el norte de Siria, donde el ISIL consolida sus posiciones y también han atentado en Líbano con coches bomba en la capital, Beirut.

El ISIL desafía a las fuerzas gubernamentales tomando ciudades estratégicas, a tan sólo unas decenas de kilómetros de Bagdad. El Gobierno ha enviado refuerzos, pero aún no ha decidido cuando actuará.

Recuperar Faluya sin causar enormes daños a los civiles parece una misión imposible para el Ejecutivo. Además, esto aumentaría el sentimiento de hostilidad hacia el Gobierno en esta región de mayoría suní.

“No queremos que la ciudad sufra. No utilizaremos la fuerza hasta que las tribus locales estén preparadas para luchar contra Al Qaeda y expulsarla de allí”, explicaba Nuri al Maliki.

Las tribus, descontentas con el Gobierno, ayudaron a los miembros del ISIL a tomar Faluya. Algunos llegaron a amenzar con represalias a los que intentaran seguir las órdenes del Gobierno, pero serían una minoría según considera el experto, Ahmed Al Sheriyeffi:

“No vemos a las tribus locales abriendo las puertas y recibiendo a grupos extremistasn ni ayudándoles. Aunque algunas tribus en Al Anbar tengan desacuerdos con el gobierno iraquí, no han llegado al punto de necesitar aliarse con una organización terrorista”.

Los terroristas están organizados, armados, habituados al combate y son extremistas. Aterrorizan a la población con los métodos heredados de Al Qaeda en Mesopotamia, que creó Al Zarkaoui en 2003.

El comando central se disoció del ISIL, pero los combates continúan con el objetivo de crear un califato dirigido por la Sharía.

Hemos preguntado al especialista en Oriente Medio Firas Abi Ali sobre las razones de esta escalada de la violencia.

Paul McDowell, euronews:
¿Hasta qué punto se puede atribuir el incremento de la violencia en Irak a una vaga alianza entre combatientes y rebeldes de Al Qaeda? ¿O se trata más bien de una estrategia coordinada?

Firas Abi Ali:
Creo que hay una especie de vaga alianza. Una de las principales características de la comunidad suní, no sólo en Irak sino en toda la región, es que está profundamente dividida.
En Irak, una parte de la comunidad suní, bajo el nombre de Sahwa o Hijo de Irak, apoya al gobierno y se está enfrentando contra el Estado Islámico de Irak y del Levante. Luego hay algunos suníes que han decidido luchar junto al ISIL, porque se siente marginados por el gobierno del primer ministro Nuri Al Maliki. Y otros, en medio, no quieren estar ni controlados por el grupo yihadista, del que guardan muy mal recuerdo, ni gobernados por Al Maliki y sus aliados.

Paul McDowel, euronews:
Todas las cuestiones nos llevan hacia el ISIL. ¿Qué es y qué poder tiene?

Firas Abi Ali:
Tiene una ideología muy nihilista y una interpretación del Islam basada en la violencia, como hemos visto en sus relaciones con otros grupos insurgentes sirios. Se apoyan fuertemente en un flujo de combatientes extranjeros, venidos principalmente de los países de Oriente Medio. También hemos visto chechenos, unos centenares, y su ideología parece consistir en imponer un Estado islámico por la fuerza, un Estado extremadamente retrógrado y de tipo medieval.

Paul McDowell, euronews:
Por lo que está diciendo, la violencia va a continuar y durante bastante tiempo.

Firas Abi Ali:
Así lo creo. Nada indica que vaya a disminuir. Los únicos que pueden hacer cambiar la situación son Turquía y Jordania, que tienen muchos problemas para controlar sus fronteras y evitar que esos grupos entren en Irak y Siria, aunque también es bastante evidente que, al menos los turcos, han cerrado los ojos ante la entrada de grupos yihadistas en Irak y Siria. Si cambiaran su táctica, podríamos asistir a una reducción de la violencia.

Paul McDowell:
¿Cómo afecta esto a otras zonas, otras regiones?

Firas Abi Ali:
Ya hemos visto cómo la militancia suní se está extendiendo por el Líbano. Ya era así antes de que la guerra civil en Siria, pero el fenómeno se ha acentuado enormemente desde que comenzó el conflicto y ahora asistimos a atentados contra civiles chiíes en el Líbano y ataques como el de noviembre contra la embajada iraní. La relación entre los grupos yihadistas y el gobierno jordano es bastante mala y probablemente va a empeorar. Creo que si el conflicto sirio empieza a perder fuelle, como ocurrirá en los próximos años, empezaremos a ver a algunos europeos, que han luchado en Siria, regresar a sus países con esas ideologías. Ya hemos comenzado a ver tunecinos que regresan de Siria y constituyen un problema para las fuerzas de seguridad.