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Juan Manuel Santos: "Espero y aspiro a que este año finiquitemos un conflicto que ha desangrado a Colombia durante cincuenta años"

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Juan Manuel Santos: "Espero y aspiro a que este año finiquitemos un conflicto que ha desangrado a Colombia durante cincuenta años"

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Desde hace varios meses el Gobierno colombiano y las FARC, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, discuten en Cuba la posibilidad de lograr un acuerdo de paz. Hemos estado en Bogotá con el== presidente Juan Manuel Santos== para conversar sobre estos temas y entender mejor que pasa en su país.

Euronews: ¿Usted podría darnos una fecha para la firma de un acuerdo de paz con las FARC? Hace unas semanas dijo que su marco temporal era este año, ¿sigue convencido de esto?

Juan Manuel Santos: Es lo que yo espero y a lo que yo aspiro. Pero la experiencia nos ha demostrado que poner fechas fatales en procesos tan complicados como el que estamos sosteniendo no es lo más conveniente. Pero repito: yo espero y aspiro a que este año terminemos los acuerdos para finiquitar un conflicto que ha desangrado mi país durante cincuenta años.

E: En mayo hay elecciones presidenciales. ¿Usted no cree que negociar en medio de unos comicios puede ser un problema?

J.M.S.: Al principio pensé que podría ser un problema pero al fin y al cabo una elección es escoger una política. Y el pueblo va a tener que escoger: ¿quiere la paz o no quiere la paz? Y en cierta forma esta elección se está convirtiendo en un plebiscito a favor o en contra de la paz.

E: Señor presidente, usted afirmó que todas las partes tendrán que hacer sacrificios. ¿Puede decirnos algo sobre los términos de estos sacrificios? Es decir, ¿que las FARC no van a pedir perdón? Al final del día la gente no sabe qué se está negociando.

J.M.S.: Todos vamos a tener que pedir perdón. Porque todos, de una u otra forma, somos responsables de este conflicto de cincuenta años. Yo no puedo referirme a los puntos específicos, hay unos acuerdos con la contraparte de confidencialidad. Lo que sí le puedo decir es que cualquier resultado de este proceso será sometido al pueblo colombiano para que sea el pueblo colombiano el que decida que acepta o no acepta el acuerdo. Y eso es una garantía democrática que estamos poniendo en el proceso.

E:Hemos recibido algunas preguntas en el hashtag de twitter #asksantos.
Daniel le pregunta: “Usted dijo: si atentan contra una figura importante explota el proceso de paz, ¿policías y soldados asesinados por FARC no son importantes?”. Me permito recordar que en varios departamentos hay ataques casi a diario contra las fuerzas armadas.

J.M.S.: Es que la guerra continúa y nosotros hemos dicho que habrá cese el fuego cuando firmemos los acuerdos, no antes. De manera que infortunadamente seguiremos en esta guerra hasta que terminemos el proceso. Y mientras tanto habrá, como en toda guerra, muertos de uno lado y otro lado. Pero yo creo que esa es una forma mas rápida de llegar a unos acuerdos. Yo no quiero que el conflicto se prolongue indefinidamente. Por eso no acepto un cese el fuego. Porque además la guerrilla siempre ha aprovechado esos cese el fuego para fortalecerse y continuar. Yo en esta ocasión quiero terminar el conflicto definitivamente.

E: ¿Usted quiere decir que se puede discutir en Cuba aunque haya operaciones militares aquí en Colombia?

J.M.S.: Así es. Yo aprendí esto de un exprimer ministro israelí (Isaac Rabin) que dijo una vez: yo negocio la paz con el terrorismo, él se refería a los palestinos, como si no hubiera terrorismo. Pero combato el terrorismo como si no hubiese proceso de paz. En cierta forma estamos haciendo esto en Colombia, porque yo estoy convencido de que es la forma más rápida para acabar con el conflicto.

E: Otro internauta, Abiel Sneyde, nos escribe: “Señor Presidente ¿por qué si está en contra de la reelección y desea abolirla hoy se postula para ser reelegido? ¿No se contradice?”

J.M.S.: No, porque en este momento es lo que la Constitución ofrece y creo que el país se merece la paz. Y ya vamos avanzando a un punto tal que sería una inmensa irresponsabilidad dejar esto a mitad del camino. Tenemos que terminar la tarea. Tenemos que terminar el partido, y el partido de la paz tenemos que terminarlo en Colombia.

E: Usted dijo que podríamos ver algunos miembros de las FARC sentados en el Parlamento. ¿En qué marco temporal?

J.M.S.: Eso está por negociarse. Todo es parte de lo que estamos discutiendo en La Habana. Eso es parte de lo que hemos denominado la ‘justicia transicional’, y tenemos que sentarnos a ver en qué condiciones eso se podría dar, bajo qué circunstancia y en qué marco de tiempo.

E.: ¿Y cree que la gente lo aceptaría?

J.M.S.: Pues mire, cada punto individualmente hablando, la gente reacciona en contra por lo que el pueblo colombiano ha sufrido con las FARC. Usted les pregunta (a los colombianos): ¿Quiere que las FARC participen en la política?. Ellos dicen que no. ¿Quiere que las FARC tengan algún tipo de beneficio jurídico?. Dicen que no. Esto es natural. Esto es obvio. Pero, si usted hace un paquete completo y le dice al pueblo colombiano: esta es la paz y estos son los beneficios de la paz y la alternativa es continuar otros veinte, treinta, cincuenta años de guerra, no me cabe la menor duda, estoy seguro de que el pueblo colombiano va a escoger la paz.

E: ¿Usted cree que la guerra contra el narcotráfico se puede ganar?

J.M.S.: Nosotros hemos sido relativamente exitosos. Tal vez el país por un lado que más ha sufrido en la lucha contra el narcotráfico en estos últimos cuarenta años, el que más sacrificios ha hecho, el que más sangre ha puesto, el que ha pagado el precio más alto. Al mismo tiempo hemos sido el país que, relativamente hablando, hemos sido mas exitoso, hemos logrado desmantelar los grandes capos, los grandes cárteles, hemos reducido el cultivo de coca, pero el negocio continúa. Y por esto yo le he dicho al mundo entero, tenemos que discutir formas alternativas más efectivas porque la guerra contra las drogas, que se declaró en Naciones Unidas hace cuarenta años, no se ha ganado. Estamos todos pagando un precio muy alto y Colombia tiene autoridad moral para plantear esta discusión cómo lo hemos planteado, y creo que el mundo, afortunadamente, está comenzando a hacerlo, a discutir esta situación, porque es un problema del mundo entero. No es un problema exclusivamente de Colombia.

E: La palabra ‘legalización’, ¿es o podría ser parte de su discurso político a pesar de lo que está pasando en países que están legalizando las drogas blandas?

J.M.S.: No lo excluyo. Lo que he dicho es que tenemos que encontrar alternativas de forma conjunta. Los países de forma aislada no van a encontrar una solución que convenza a todo el mundo. Por eso la discusión tiene que ser multilateral. Hay dos extremos: el extremo que yo he denominado el ‘extremo asiático’, es decir, donde hasta los propios consumidores van a la cárcel y a los narcotraficantes hasta les ponen penas capitales, y el otro extremo es la legalización. En el intermedio hay todo tipo de combinaciones. Esto es lo que tenemos que discutir todos con bases reales, objetivas, porque esta es una discusión que inmediatamente polariza, inmediatamente coloca a las personas en uno u otro bando por la sensibilidad política. A mi me han criticado que como presidente en ejercicio haya planteado esta discusión a nivel mundial. Yo creo que esta crítica es infundada. Yo creo que el mundo necesita discutir esto y Colombia tiene la autoridad moral para plantear esta discusión.

E: Yo creo que no se pueda entender la guerra al narcotráfico, lo que ha ocurrido en Colombia, si no se entiende el sufrimiento de los colombianos. Y usted, perdóneme si lo digo, también su familia sufrió con su hermano la violencia de esta guerra sucia. Usted fue también ministro de Defensa en el gobierno de Álvaro Uribe y ha golpeado a las FARC con varias operaciones militares. Podríamos pensar que la política del expresidente Álvaro Uribe es diferente a la de ahora. Lo que me gustaría saber es, ¿Juan Manuel Santos cambió de idea?

J.M.S.: No, no he cambiado de idea para nada. Yo sé hacer la guerra. La hice, perdónenme la falta de modestia, pero nadie ha sido tan exitoso en combatir el terrorismo, a la guerrilla, a los capos del narcotráfico, a las bandas criminales, como lo he sido yo. Mi gobierno tiene el récord mas contundente en esta guerra de resultados efectivos. Y cuando fui ministro de Defensa, con mi llegada, por los cambios que hicimos, fue cuando se comenzó a pegar duro a las cabezas y a la organización, a la estructura central de estas organizaciones. Pero uno hace la guerra para un fin; y para mí el fin de la guerra siempre ha sido la paz. La paz es la victoria de la guerra. Yo creo que ningún soldado en ninguna parte combate por combatir. Combate para conseguir algo, para conseguir la paz. De manera que yo no he cambiado para nada de manera de pensar, sino que las circunstancias nos permitieron iniciar un proceso para que, a través de un diálogo y la negociación, acabemos con la guerra. Como acaban todas las guerras en cualquier parte del mundo. En algún momento tienen que sentarse las partes a determinar el fin del conflicto. Y esto es lo que estamos haciendo en Colombia. No he cambiado de parecer. Y además, es mas popular, se lo digo con toda franqueza, hacer la guerra que hacer la paz. Hacer la paz es mucho mas difícil. Y se encuentra uno con enemigos, con intereses de todo tipo que quieren y prefieren continuar la guerra, como es el caso de mi predecesor. Pero yo estoy convencido de que lo que estamos haciendo es lo correcto y lo que conviene a Colombia. Mi generación no ha conocido un sólo día de paz. Y yo le digo a mis compatriotas, imagínense, cierren los ojos, Colombia en paz, dejarle a los hijos, a nuestros hijos, un país en paz. Es algo espectacular, algo maravilloso que yo creo que vamos a conseguir.

E: Otra cosa espectacular es que, a pesar de esta situación, la economía de Colombia crece al 5% anual. ¿Cuál cree que es el secreto?

J.M.S.: El secreto es tener unas políticas adecuadas. Nosotros, desde el primer día de gobierno, sabíamos que teníamos que hacer una serie de reformas fiscales, que teníamos que focalizar el gasto público en ciertos sectores, estimular la economía, que teníamos que bajar la inflación. Y mire lo que hemos logrado: Colombia, a pesar del conflicto, es el país que más empleo ha generado de toda América Latina, en estos últimos tres años y medio. Colombia es el país con la inflación mas baja de toda América Latina. Tenemos una tasa de inversión que es casi del 30%, de las más altas, si no la más alta de toda América Latina, reservas internacionales récord, la deuda bajando, la deuda pública bajando y la inversión extranjera viniendo cada vez más. Eso nos coloca como una de las economías mas exitosas no solamente de América Latina sino de todos los países emergentes. Y eso se debe a la continuidad de unas políticas, a la responsabilidad con la que hemos manejado la economía: con la suficiente austeridad y la suficiente focalización para que la economía continúe su dinámica.

Y le doy una noticia adicional: con la paz se calcula que la economía va a crecer alrededor del 2% más de lo que está creciendo ahora.

E: Hablemos también de política internacional: Venezuela. ¿Cuáles son las relaciones con este país y con su presidente, Nicolás Maduro?

J.M.S.:Mire yo era un enemigo acérrimo del presidente Chávez. Nos insultábamos todos los días. Cuando llegué a la presidencia, hice la siguiente reflexión: él es el presidente de Venezuela, fue elegido como presidente de Venezuela, y yo soy el presidente de Colombia. Tenemos 2 200 kilómetros de frontera (común) y dependemos muchísimo el uno del otro. Un país del otro país. Entonces le llamé, y nos sentamos como estamos usted y yo. Y le dije: “presidente Chávez, nosotros nunca nos vamos a poner de acuerdo en muchas cosas. Somos muy diferentes. Pero tenemos una responsabilidad con nuestros pueblos. Usted con el pueblo venezolano y yo con el pueblo colombiano. Por esta responsabilidad, ¿por qué no tratamos de, respetando nuestras diferencias, dejar de insultarnos en público, a través de los medios de comunicación?”. No teníamos relaciones comerciales, no teníamos relaciones diplomáticas, incluso hablábamos de guerra. Y le dije: “respetemos las diferencias, trabajemos juntos en lo que podemos trabajar juntos, y cualquier diferencia la arreglamos por la vía diplomática y en privado”. Desde ese momento, que fue el 10 de agosto del 2010 en el sitio donde murió (Simón) Bolívar hasta el día en que murió Chávez, las relaciones fueron muy buenas, sin que estuviéramos de acuerdo en muchas cosas.

Con el presidente Maduro hemos mantenido este modus operandi. Y Colombia lo que ha querido en cierta forma es combinar, lo que cualquier jefe de Estado tiene que hacer en sus relaciones internacionales, sus principios con sus intereses. Y esta combinación nos ha llevado a que en este momento estemos participando en un grupo de tres países, con Brasil, con Ecuador y con el Vaticano, para promover el diálogo entre la oposición en Venezuela y el Gobierno para ver si encuentran algunas reglas de juego que les permitan seguir avanzando sin que este país sufra. Porque cualquier cosa que sucede en Venezuela nos afecta a los colombianos.

E: Colombia siempre ha sido uno de los mejores aliados de Estados Unidos en el cono sur.¿Cuál es el estado actual de las relaciones entre Washington y Bogotá?

J.M.S.: Magníficas. Tuvimos una reunión con el presidente Obama hace unos meses. Nos dijimos mutuamente: somos socios estratégicos, nos consideramos los mejores amigos de Estados Unidos en América Latina, y no nos da pena decirlo…

E:¿A pesar de lo que ha escrito la prensa, por ejemplo la brasileña, según la cual Estados Unidos habría espiado a Colombia?

J.M.S.: Espiaron a otros países. Lo que pasa es que Estados Unidos ha sido aliado nuestro en la inteligencia. Y nosotros espiamos juntos. Pero espiamos a nuestros enemigos comunes. De manera que ahí no ha habido ninguna dificultad con Estados Unidos.

E: ¿Y cuáles son las relaciones con la Unión Europea? ¿Hay vínculos mas fuertes con algunos países?

J.M.S.: Sí, con la Unión Europea tenemos unas magníficas relaciones. Hoy ya tenemos un tratado de libre comercio que ya está operando. Apreciamos enormemente que la UE nos esté quitando las visas. Esto es un gesto de amistad y reconocimiento que los colombianos agradecemos de todo corazón. Por supuesto en la UE hay países con los cuales tenemos unas relaciones especiales, por supuesto España, Gran Bretaña…

E: ¿Y usted cree que es la presión de España lo que empujó la decisión de Bruselas de quitar las visas a los colombianos?

J.M.S.: Si, España tuvo mucho que ver. Es más, el presidente español (Mariano Rajoy) me llamó, por coincidencia, el día de mi cumpleaños, y me dijo: “voy a hacer esto”. Y empujó con la ayuda de otros países. Yo hablé con muchos presidentes o primeros ministros, con la canciller Merkel y todos los países apoyaron esta iniciativa y yo se lo agradezco enormemente Este es un paso importantísimo y tenemos unas magníficas relaciones, y tenemos muchísimo para fortalecer. Nosotros tenemos lo que Europa necesita y Europa tiene lo que nosotros necesitamos.

E: Y terminamos con una pregunta de fútbol que nos llega a través de twitter. El mundial se acerca y un televidente quiere saber si Falcao va a jugar

J.M.S.: Cruzo los dedos para que así sea. Yo espero que sí. Yo le veo muchas ganas para que pueda jugar. Y de la recuperación, según lo que me decían los médicos, la mitad está en la cabeza. Y Falcao está haciendo todo un esfuerzo. Ojalá nos pueda acompañar porque nuestro primer partido es contra un país de la Unión Europea, contra Grecia, y, desafortunadamente para la Unión Europea, espero que ganemos nosotros