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El dinero no lo es todo

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El dinero no lo es todo

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Durante muchos años, la industria de las gafas fue la que desarrolló la economía del Valle di Cadore, en el corazón de los Dolomitas italianos. Sin embargo con la crisis del sector, que comenzó a partir del año 2000, fue necesario innovar.

Elena forma parte de los 160 miembros de la cooperativa del Valle di Cadore. Se trata de una cooperativa que ha desarrollado considerablemente la oferta ecoturística desde 2011 con apartamentos, restaurantes, museos y actividades deportivas.

“Necesitábamos crear empleos. Por eso teníamos que establecer una estrategia, poner en práctica una red que nos permitiera, a través de un proyecto de turismo social, posicionarnos en el mercado internacional”, explica el fundador de la cooperativa Claudio Agnoli.

La cooperativa ha desarrollado su oferta turística gracias a un sistema de franquicia social. Actualmente ingresa más de dos millones de euros anuales. Y el Valle di Cadore forma se encuentra ya en los catálogos de los operadores turísticos europeos.

“Estamos creando un nuevo producto turístico sostenible. Queremos que los empleos no sean sólo en el sector del turismo, sino también en otros sectores de actividad de la cooperativa social”, continúa Agnoli.

La franquicia social funciona de la misma forma que una franquicia clásica. En este caso LE MAT, que es quien concede la franquicia, es una ONG especializada en el ámbito del turismo que cuenta con una vasta red de expertos.

Su misión es ayudar al franquiciado en las diferentes etapas: el plan de negocio, la recaudación de fondos o la puesta en marcha de nuevos procesos y servicios.

“Hay algunos que necesitan un arquitecto, otros que les lleven la comunicación o les hagan una página web. Otros que formen a su equipo”, cuenta Renate Goergen, presidenta de LE MAT.

El objetivo es, también, dar trabajo a personas en situación de exclusión social. En el caso de la cooperativa de Cadore representan un tercio de los empleados”.

“Estamos convencidos de que los discapacitados y marginados pueden ser muy productivos. No es todo una cuestión de dinero, es una cuestión de enriquecer a la sociedad empleando todo tipo de talentos”, dice Goergen.

Para Agnoli, éstas son las claves del éxito:

“Estar en armonía con la tierra en la que vives, construir una identidad fuerte a través del trabajo y transmitir esto a todo el mundo”.