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El Yemen: el laberinto regional

La intervención militar lanzada por Arabia Saudí y sus aliados suníes en el conflicto del Yemen, aumenta la presión y el riesgo de que se produzca

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El Yemen: el laberinto regional

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La intervención militar lanzada por Arabia Saudí y sus aliados suníes en el conflicto del Yemen, aumenta la presión y el riesgo de que se produzca una guerra por procuración entre el reino wahabí, guardián del islam suní, e Irán, principal potencia regional chií.

Katherine Zimmerman. Investigadora en el Instituto American Enterprise:
“El Yemen es tan importante porque históricamente no ha sido un país sectario, pero la influencia iraní, que ha ido en aumento en las últimas semanas y meses es ahora mucho mayor, y por tanto supone una amenaza para los Estados suníes en la región.”

Los Hutíes son Zaidíes, una rama del Islam chií predominante en el norte del Yemen. Representan sólo el 5% de la población yemení, frente al 70% que son suníes. Pero al contrario de lo que sucede en Irak o Siria, los fieles rezan juntos en las mezquitas y coexisten pacíficamente desde hace siglos.

Los Hutíes, que controlan Saná, la capital, desde septiembre, y estrechan el cerco sobre Adén, aseguran que encabezan una revolución en nombre de toda la población, sin motivación religiosa.

Otro actor en juego es Abdo Rabu Mansur Hadi. Elegido presidente interino en 2012 para conducir la transición democrática tuvo que huir del país asediado por las milicias hutíes. Apoyado por Riad, ha pedido ayuda al Ejército. Todo indica que el Yemen se encamina a una guerra civil.

Katherine Zimmerman. investigadora en el Instituto American Enterprise:
“Las fuerzas que podrían apoyar al presidente Hadi se alinearán con los saudíes y lo usarán en su provecho. El problema es que no va a ser una guerra civil entre dos bandos: habrá una facción hutí, otra pro-Hadi y Al Qaeda que intentará aprovechar el conflicto para aumentar su propia presencia en Yemen.”

Al Qaeda en la Península Arábiga (AQAP) es uno de los grupos terroristas más sólidos y resistentes vinculados a la red fundada por Ben Laden. Pero el autoproclamado Estado Islámico busca aprovechar el caos para implantarse a su vez: recientemente se atribuyó la autoría de los dos atentados suicidas que mataron a cerca de 140 personas en Saná en mezquitas frecuentadas por chiíes.