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Antonio Castrignanò: "quien baila la 'pizzica' no se muere nunca"

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Antonio Castrignanò: "quien baila la 'pizzica' no se muere nunca"

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Desde el extremo sur de Italia y hasta Francia, entre el presente y el pasado, el músico y compositor Italiano Antonio Castrignanò transmite una

Desde el extremo sur de Italia y hasta Francia, entre el presente y el pasado, el músico y compositor Italiano Antonio Castrignanò transmite una tradición musical centenaria que trata el tema de los trabajos en los campos, la alegría de vivir y la integración.

Este mes ha hecho bailar a los habitantes de Bourg-en-Bresse y Lyon, ciudad donde le hemos encontrado al ritmo de la ‘pizzica’, un tipo de Tarantelle de la zona de Apulia, al sur de Italia.

Antonio Castrignanò habla acerca de este tipo de música:
“Esto es una especie de medicina natural. Es el fruto de un pueblo que encontró una manera para no marginalizar a las personas que tenían problemas, que vivían mal y de reintegrarlas en la sociedad a través de un ritual, vamos a decir que de una forma “chamánica” que es el baile de una música particular: la ‘pizzica tarantata’”.

Este músico que incluso trabajó al lado de Goran Bregovic, es una de las figuras que intenta relanzar este tipo de ritmos nacidos en los campos y en las tabernas.

Antonio Castrignanò recalca:
“Hace 25 o 30 años, ni los italianos conocían el Salento. Ni en las previsiones meteorológicas se hablaba de esta zona que está en el talón de Italia.
Los jóvenes, en la época de los 90 consiguieron relanzar la vitalidad y la fuerza del Salento y difundir la dignidad de su pueblo por todo el mundo, un pueblo que ha sufrido mucho pero que tiene mucha alegría que ofrecer”.

Castriganò, desde un pequeño pueblo de Calimera, quiso dar voz a la cultura de “su Salento” a través de la música para, así, transmitir y mantener la memoria de esta tierra.

Antonio Castrignanò dice:
“El pasado nos puede enseñar muchas cosas. Nos puede ofrecer la esencia de lo que hoy somos y que estamos perdiendo, el valor de comunicarnos no sólo a través de las redes sociales, sino viendo a las personas a los ojos, cosa que hoy no hacemos mucho.
La esencia no se transmite siempre a través de un teléfono, no se ve a través de un rectángulo sino encontrando a la gente y creciendo a través del intercambio”.

Este verano Castrignanò tocará de nuevo en su región durante la decimoctava edición de la “Notte della Taranta”, el célebre festival de pizzica. Pero también lo hará en Turín, Roma o Niza y compartirá escenario con artistas como Patti Smith.
En todas partes, a través de su música recordará que que sus ancestros fueron también inmigrantes.

Antonio Castrignanò explica:
“Estamos siempre dispuestos a señalar con el dedo al que es diferente, al que está necesitado y marginado porque no conocemos su historia. Necesitamos juzgar antes de ser sensibles y conocer las verdaderas necesidades que condujeron a estas personas a buscar su dignidad en otro lugar “

El músico concluye su entrevista diciendo:
“Quién baila la pizzica no se muere nunca. En el dialecto de Lecce, un pueblo de Apulia, esa frase resume todo lo que os he dicho antes, expresa la alegría de vivir a través de la música”.

Antonio Castrignanò