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La ' jungla' del Viejo Continente

La ciudad portuaria francesa de Calais se ha convertido en la penúltima parada de los inmigrantes en su largo viaje al otro lado del Canal. Desde

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La ' jungla' del Viejo Continente

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La ciudad portuaria francesa de Calais se ha convertido en la penúltima parada de los inmigrantes en su largo viaje al otro lado del Canal.

Desde 1999 el centro de Sangatte, operado por la Cruz Roja francesa, había ofrecido aquí refugio, ayuda y alimentos a los ‘sin papeles’

Pero en 2002 Francia, presionada por el Reino Unido, decidió desmantelarlo:

“Es el momento de pasar a una nueva fase, por lo que la clausura y cierre definitivo del centro de Sangatte se llevará a cabo el 30 de diciembre”, manifestó en rueda de prensa Nicolas Sarkozy, entonces ministro de Interior francés.

El insólito campo de refugiados, ubicado a tan sólo tres horas de París, albergaba a cerca de 1.600 indocumentados cuando fue clausurado. El Reino Unido finalmente aceptó hacerse cargo de las tres cuartas partes que desde hacía meses esperaban poder cruzar ilegalmente en ferry, en tren o escondidos en camiones. Otros 200 recibieron asilo en Francia.

A finales de 2005 el número de tránsitos ilegales se redujo a 400. Hoy la cifra se ha multiplicado por cinco.

Pero la llegada de inmigrantes no desapareció por arte de magia de los acuerdos políticos. Ahora empezaban a instalarse en los aledaños de Calais. A la ‘jungla’ , como así se conoce el improvisado campamento de un kilómetro de largo por 500 metros de ancho, seguían llegando desde 2009, cientos de inmigrantes con sus miradas puestas en el Reino Unido.

Hoy se estima que hay entre 3.000 y 5.000 inmigrantes sin papeles de distintas nacionalidades.

En los años 90, buscaban asilo sobre todo bosnios y kosovares. A principios de 2000, afganos e iraquíes, y ahora, en su mayoría son sirios.

En Calais, como en toda Europa, las autoridades tratan de reforzar la seguridad en sus fronteras, pero los enfrentamientos son cada vez más frecuentes.

De momento resulta imparable detener el flujo de seres humanos que sueñan, desesperados, por un futuro mejor en el Viejo Continente.