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Los diputados rebeldes de Syriza forman un nuevo partido que aspira a dirigir el gobierno griego

Los diputados rebeldes de Syriza han creado un nuevo partido con la vista puesta en dirigir el futuro gobierno griego tras la dimisión de Alexis

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Los diputados rebeldes de Syriza forman un nuevo partido que aspira a dirigir el gobierno griego

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Los diputados rebeldes de Syriza han creado un nuevo partido con la vista puesta en dirigir el futuro gobierno griego tras la dimisión de Alexis Tsipras. La formación lleva el nombre de Laiki Enotita (Partido de la Unidad) y tiene como líder al antiguo ministro de Energía, Panagiotis Lafazanis, un ferreo detractor del tercer rescate firmado por el anterior gobierno.

La maniobra está milimétricamente calculada. La renuncia, este jueves, de Alexis Tsipras como primer ministro griego ha creado un vacío de poder que abre la puerta a nuevas coaliciones. Y según la Constitución griega, el presidente del país tiene la obligación de reunirse con los líderes de los tres partidos con mayor representación parlamentaria para comprobar si alguno de ellos es capaz de formar un gobierno estable que concluya la legislatura.

El primero en intentarlo será el jefe de Nueva Democracia, el conservador Vangelis Meimarakis, que tiene tres días para diseñar un nuevo ejecutivo. Pero si no lo consigue, como todo parece indicar, el turno pasaría al nuevo partido escindido de Syriza, que pese a tener sólo 25 escaños se convierte en la tercera formación parlamentaria.

La posibilidad de que el recién nacido Partido de la Unidad llegue al gobierno con una coalción estable es remota, pero existe. Y si lo consigue tendrá por delante tres años para desarrollar un programa que promete “acabar con la dictadura de la eurozona”. Ni el antiguo ministro de Finanzas, Yanis Varufakis, ni la presidenta del Parlamento, Zoe Konstantopulou, han querido formar parte de esta aventura, pese a que ellos también se opusieron con uñas y dientes al tercer rescate.

En caso de que nadie obtenga el respaldo necesario para gobernar, como parece probable que ocurra, el siguiente paso que debería dar el jefe del Estado es convocar elecciones anticipadas para mediados de septiembre, como había sugerido el primer ministro saliente.