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Volkswagen cae del pedestal

Es un durísimo golpe para la imagen del número uno mundial del automóvil, pero también para la credibilidad de su tecnología diésel limpia

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Volkswagen cae del pedestal

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Es un durísimo golpe para la imagen del número uno mundial del automóvil, pero también para la credibilidad de su tecnología diésel limpia.
Volkswagen ha caído del pedestal propulsado por la acusación de fraude de la EPA, la agencia medioambiental estadounidense.

Sam Abuelsamid, analista jefe en Navigant Research:
“La EPA acusa esencialmente a Volkswagen de haber introducido un programa espía en vehículos con motores diésel para pasar las pruebas de emisiones y de smog en California y otros estados, cuando en realidad estaban emitiendo muchos más gases Nox que los permitidos durante la conducción real”.

Los Nox son gases compuestos por dióxido de nitrógeno que provocan asma y otros problemas de salud y que también están vinculados con el smog y con la lluvia ácida. La trampa habría podido pasar desapercibida sin la perseverancia de la ONG Consejo Internacional para el Transporte Limpio.

Drew Kodjak, director ejecutivo del Consejo Internacional para el Transporte Limpio:
“Éramos conscientes a través de nuestras pruebas y de otras pruebas de que en Europa las emisiones Nox de los utilitarios diésel eran muy altas. Así que pensamos: vamos a probar un par de vehículos con motor diésel aquí, en Estados Unidos, para mostrar que en realidad se puede cumplir con las normas, no sólo en la pruebas, sino también en condiciones reales de conducción”.

En 2013, la ONG decidió recurrir a los investigadores de la Universidad de West Viginia. Los resultados que obtuvieron fueron más que sorprendentes…

Dan Carder, director interino del CAFEE:
“En condiciones de funcionamiento reales, los niveles de emisiones fueron muy superiores a los que los fabricantes certificaron a las agencias reguladoras. Y vimos enormes discrepancias. Un vehículo emitió de 15 a 35 veces más que lo declarado, otro de 10 a 20 veces más…”.

El programa espía se activaba sólo durante las pruebas para adaptarse a las limitaciones marcadas por la EPA y permanecía apagado durante la conducción normal para permitir que el motor rindiese plenamente.

Dan Carder:
“Ellos saben los criterios de velocidad y carga con los que el motor o el vehículo se encontrarán durante las pruebas de certificación. Básicamente saben qué preguntas estarán en el examen de antemano. En el mundo real es el conductor el que manda”.

En mayo del año pasado, la ONG alertó a la EPA de este descubrimiento. Por su parte, Volkswagen siguió anunciando su tecnología diésel limpia hasta noviembre, estando ya al tanto de la controversia sobre las emisiones de sus vehículos.