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El movimiento "Nuit Debout" o la "Noche en Pie"

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El movimiento "Nuit Debout" o la "Noche en Pie"

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Una vez más, los manifestantes han vuelto a tomar las calles de París para protestar por una reforma laboral que promete crear puestos de trabajo, pero que según ellos los amenaza.

La indignación ante este proyecto de ley ha provocado numerosas manifestaciones y huelgas para presionar al Gobierno socialista del presidente Hollande y se ha creado un movimiento nuevo que se hace llamar “Nuit debout” o la “Noche en Pie”.

Valerie Zabriskie, euronews: “Dice que hace tres años que espera este momento… “

“La Noche en Pie representa al pueblo, que es consciente de que el sistema político ya no funciona y de que son ellos los que tienen que tomar las riendas de la política”, explica la activista Sophie Tissier.

“Hay mucha gente que piensa que el poder del movimiento La noche en pie es que es un “ágora”, donde el discurso público vuelve a ser público de nuevo y es un fin en sí mismo”, asegura otra activista, Héléna Aujames.

Otra imagen familiar son los gases lacrimógenos y enfrentamientos entre antisistema y la policía al final de la manifestación. Un mensaje violento pero, no obstante, un mensaje de la frustración creciente en Francia debido a que las leyes, dicen, se están aprobando sin escuchar a la gente.

Tras la protesta, euronews fue al corazón del movimiento que se encuentra en la Plaza de la República de París. Un lugar que han ocupado desde el 31 de marzo. Para el activista, Jules Ragueneau, los enfrentamientos al final de las marchas ni le sorprenden ni le molestan:

“Estos actos de violencia son inherentes a todas las manifestaciones. He participado en muchas y siempre ocurre algo así al final de ellas. La verdad es que no me preocupa mucho”.

Para Jules, como para otros miembros del movimiento, lo importante es devolver la voz al pueblo. Cada día se celebra una asamblea general en la que todos pueden exponer sus ideas. Las votaciones se hacen a mano alzada.

Hoy la discusión se centra en las protestas y las huelgas, pero hay otros comités y comisiones centrados en otros asuntos.

La Noche en Pie es un movimiento horizontal, de igualdad entre todas las personas. No hay privilegios por antigüedad o por experiencia. Hay personas que están aquí desde el principio, otras que han llegado más tarde, otras que están llegando ahora y otras que aún estar por venir. Es un hecho y eso no va a determinar su importancia”, continúa Jules Ragueneau.

Un movimiento popular en el que todos son iguales y todas las ideas son bienvenidas. Desde que empezó, hace dos meses y medio, la Noche en Pie se ha multiplicado y cualquiera puede “ponerse en pie”.

Valerie Zabriskie, euronews: “Aquí en la Plaza de la República está la orquesta en pie, está la ecología en pie, está el anticomercio en pie. Hay comisiones y comités en los que todos tienen algo que decir. Pero, sin una agenda o líder político, ¿puede conseguir realmente este movimiento tener un impacto social?

Nuit debout

Para responder a esta pregunta fuimos a Marsella para hablar con François Ruffin. Es el editor de un periódico de izquierda radical llamado Fakir. Su película Merci Patron sirvió de motivación, según afirman muchos, para el nacimiento de este movimiento popular.

La cinta es una historia moderna de David y Goliat. Un documental satírico en el que Ruffin intenta que el hombre más rico de Francia, Bernard Arnault, presidente del grupo de lujo LVMH, conozca la historia del matrimonio Klur. Ambos se quedaron sin trabajo después de que LVMH decidiera cerrar una de sus fábricas en Francia para trasladar la producción textil a Polonia, donde la mano de obra es más barata. Ruffin tiene un plan para hacer que Arnault salve a la familia, que está a punto de ser desahuciada.

Según François Ruffin, la Noche en Pie no fue un movimiento espontáneo, sino que fue planeado:

“Durante toda la gira de estreno de la película Merci Patron sentimos que había mucha energía en las salas y que la gente se preguntaba al final ‘¿pero qué podemos hacer?’. Y entonces alguien dijo: ‘Al final de la próxima manifestación contra la reforma laboral ocuparemos una plaza’. Y eso es lo que ocurrió el 31 de marzo, se ocupó la Plaza de la República y esta ocupación comenzó tras la proyección de la película”.

El movimiento se extendió rápidamente a otras ciudades de Francia e incluso cruzó fronteras. Para Kamel Bendjeguellal, todo es por la gente:

“Para mí, la Noche en Pie son los ciudadanos que vuelven a recuperar el control. Con estos ciudadanos tenemos novelas, tenemos obras de teatro, está la película, Merci Patron. Todo el mundo participa, todo el mundo está aquí. Hay abogados en pie y están pasando muchas cosas. Creo que el mundo intelectual necesita converger con el mundo social. Es lo más importante”.

“Yo soy de la política de los pequeños pasos, pero entiendo cuántas veces surge este sentimiento de impotencia. La primera cosa es mostrar que, a veces, se puede ganar y es lo que vemos en la película. Muestra que podemos vencer a los poderosos. Así la gente pensará, bueno, a lo mejor somos más fuertes de lo que imaginábamos y los poderosos más débiles de lo que imaginábamos. Se trata de reproducir esta idea de forma masiva, es lo que se intenta en esta lucha contra la reforma laboral”, dice François Ruffin

Pequeños pasos para ganar una batalla que lleva mucho tiempo gestándose en Francia. Pero a pesar del ambiente festivo, hay una cuestión en el aire: ¿Puede ganarse esta lucha sin un partido político?

Desde que empezó, la Noche en Pie ha sido comparado con otros movimientos como ‘Ocupa Wall Street’ o los Indignados en España, que derivó en la formación del partido político Podemos.

Gael Brustier ha seguido al movimiento durante algunas semanas y ha escrito un libro sobre este movimiento.

Valerie Zabriskie, euronews: ¿Necesita la Noche en Pie tener un partido político francés como Podemos?

“Algunos del movimiento creen que Podemos es lo peor que le puede pasar a la Noche en Pie, porque Podemos en el fondo lo componen nuevos partidos radicales y son estos partidos los que han traicionado el espíritu de los indignados. Es decir, que se puede cambiar el mundo sin tomar el poder. Todas las aspiraciones para tomar el poder son, por naturaleza, una traición a las aspiraciones progresistas revolucionarias, etc. Está muy presente en la cultura del movimiento desde el principio, pero no todos lo piensan. Hay otros que creen lo contrario, que el único modo de cambiar las cosas es entrando en las instituciones”, cuenta Brustier.

A pesar del clamor popular, la nueva reforma laboral espera lograr la luz verde del Senado francés a principios de julio.

La Noche en Pie se ha comprometido a ocupar la Plaza de la República hasta entonces e incluso después. Algunos temen que el movimiento haya encontrado su momento en la noche y tal vez es hora de que se vaya a dormir.

“Yo no sé si la Noche en Pie va a continuar o no. No sé ni cómo ni cuándo va a terminar. Solo sé que pase lo que pase a partir de ahora habremos tenido esta experiencia que ha hecho tomar conciencia a la gente de que tienen algo que decir, que tienen algo que invertir en el mundo de la política y que no es algo privado. Supongamos que el movimiento falla, habrá otros desafíos en el futuro. La gente se acordará de lo que pasó aquí, recordarán que tienen poder como ciudadanos. Así que pase lo que pase con el movimiento en los próximos días y semanas, habremos logrado esto”, asegura Helena Aujames.

Devolver el poder a los ciudadanos y, especialmente, la voz. Es lo que espera este último movimiento popular en Europa: que los políticos lo escuchen alto y claro.

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