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Calais: 17 años de tensión

Los inmigrantes comenzaron a reagruparse en campos improvisados cerca de Calais a mediados de la década de los 90, con la supresión de los controles fronterizos entre los países del espacio…

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Calais: 17 años de tensión

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Los inmigrantes comenzaron a reagruparse en campos improvisados cerca de Calais a mediados de la década de los 90, con la supresión de los controles fronterizos entre los países del espacio Schengen. Su sueño común era obtener asilo político en el Reino Unido. En 1999 se les atribuyó un hangar vacío del Eurotúnel en la localidad de Sangatte.

Tres años después, bajo presión de su homólogo británico, el entonces ministro del Interior francés, Nicolas Sarkozy decidido el cierre definitivo de Sangatte. A cambio, Londres concedió el asilo a tres cuartas partes de los inmigrantes de Calais:
“Siempre he dicho que una vez aprobada la legislación, podremos cerrar Sangatte en un plazo de tres a seis meses.”

A finales de año, efectivamente, Sangatte, que acogía por entonces a 1.600 extranjeros cerró sus pùertas. Los inmifgrantes se reagruparon entonces en un zona en el noreste de Calais que pasó a ser conocida como “la jungla”.

En febrero de 2003, los dos ministros firmaron los acuerdos de Touquet, que establecían que los controles fronterizos tendrían lugar a partir de entonces en Calais, en el norte de Francia y no en Dover, como hasta entonces, para dificultar la inmigración clandestina hacia el Reino Unido.

En septiembre de 2009, la policía francesa evacuó a más de 700 inmigrantes sin papeles que erraban por la jungla de Calais, en campamentos instalados en el bosque alrededor del puerto. Entre febrero y marzo de este año, las fuerzas del orden procedieron a la evacuación del campo en el noreste de la localidad conocido como la nueva jungla. Había entre 6.400 y 8.100 personas.

El pasado septiembre comenzó la “construcción de un muro” de cuatro metros de alto y un kilómetro de extensión a ambos lados del camino principal que lleva al puerto. Las obras han sido financiadas por Londres para intentar detener el acceso de los inmigrantes a la zona desde donde salen los barcos y los camiones hacia Reino Unido.

Pocos días después, el presidente francés, François Hollande, prometió el desmantelamiento total del campo y el registro de los inmigrantes:
“Calais no es una parada ni un destino para los inmigrantes; es un callejón sin salida. Ya no hay ni habrá posibilidades de pasar al Reino Unido desde aquí.”

Las autoridades francesas han previsto la distribución por todo el territorio francés de los inmigrantes estancados en Calais.