Última hora

Última hora

El dique holandés resiste la marea populista que azota Europa

“Gracias, Holanda”.

Leyendo ahora:

El dique holandés resiste la marea populista que azota Europa

Tamaño de texto Aa Aa

“Gracias, Holanda”… Es el mensaje de alivio que un grupo de activistas proeuropeos ha llevado al parlamento holandés tras la derrota del populismo xenófobo en las elecciones legislativas. “Llora Wilders”, decía otro activista que se congratulaba por el hecho de que Holanda haya parado los pies al Partido de la Libertad.

Las elecciones celebradas el pasado miércoles eran las primeras de las tres previstas este año en países pertenecientes al eje fundador de la UE, por lo que muchos las contemplaban como un barómetro sobre el auge de los populismos en la Unión. El mes que viene hablarán las urnas de Francia, donde la ultraderechista Marine Le Pen aspira a ganar la primera ronda de las presidenciales. Tras el verano, le tocará el turno a una Alemania a la que le cuesta digerir la política de puertas abiertas a los refugiados dictada por Angela Merkel.

En Holanda, a pesar de haber perdido ocho escaños, los liberales conservadores del primer ministro saliente, Mark Rutte, no esconden su euforia: su partido es el más votado y ha obtenido 33 asientos en la cámara, ocho más que lo que auguraban los sondeos:

- “Es un orgullo, pero también una gran obligación. Y no hay que exagerar, somos el partido ganador con menos escaños en la historia de Holanda, como en 2010. Tenemos la experiencia”, decía Rutte.

El discurso antieuropeo, xenófobo y antimusulmán de Geert Wilders le ha permitido ganar cuatro escaños para situarse en 20. Un segundo puesto que sabe a poco en sus filas tras meses liderando todos los sondeos. En uno de ellos, el año pasado, llegó a superar el 40% en intención de voto. Tras el chaparrón, Wilders prefiere ver el vaso medio lleno:

- “Cuando nació el Partido por la Libertad hace 12 años, no podíamos ni imaginar que nos convertiríamos en la segunda formación de Holanda. Hemos dejado atrás a todos los partidos salvo al VVD. Tenemos un millón y medio de votos, es una gran victoria”, se consolaba.

Los liberales conservadores deberán pactar con al menos tres formaciones para superar los 76 escaños necesarios para gobernar con mayoría parlamentaria. Democristianos, Liberales Progresistas y verdes de izquierda son buenos candidatos. Los laboristas se han dado un batacazo histórico pasando de 38 a solo 9 asientos. Tras semanas de incertidumbre el veredicto es inapelable: el dique holandés ha resistido los embates de la marea populista que azota Europa.