Última hora

Leyendo ahora:

Bolivia: tradición para paliar las consecuencias de los desastres naturales


Aid Zone

Bolivia: tradición para paliar las consecuencias de los desastres naturales

¿Cómo pueden preparse comunidades rurales aisladas y vulnerables para enfrentarse a devastadores fenómenos naturales?. Como primera intervención contra las inundaciones, Bolivia está revalorizando la medicina natural.

Unos 40 desastres están asociados con las inundaciones en Bolivia desde 1900. Los fenómenos meteorológicos extremos son cada vez más frecuentes y violentos. Cerca de 140.000 personas han muerto en este periodo a causa de las inundaciones y tres millones han resultado afectadas.

Más de veinte comunidades indígenas quedan sistemáticamente inundadas en la cuenca boliviana del Amazonas. Es el caso de Capaina, cerca del río Beni. Veinticinco familias de etnia tacana viven aquí. Los fenómenos meteorológicos extremos pueden aislar a estas comunidades durante meses y la medicina tradicional es lo más efectivo en la primera intervención.

Doña Juanita y Doña Antonia son naturistas locales y saben cómo utilizar las plantas para ayudar a la gente. “He conocido las plantas desde niña”, explica la primera, “salía al monte con mi abuela y la seguía para sacar las cortezas que se hervían”. Ambas trabajan con la ONG Soluciones Prácticas. Llegaron a Capaina desde otras aldeas para intercambiar conocimientos e información.
La organización, financiada por el Departamento Europeo para Ayuda Humanitaria, está adaptando las prácticas tradicionales para fortalecer la resiliencia comunitaria, con un proyecto liderado por FAO.

Víctor Yapu, representante de Soluciones Prácticas en Bolivia, sostiene que lo que están intentando es “darle un sustento legal y un sustento científico” a las derivaciones médicas de las “más de cien plantas” que hay en la zona, aunque “hay muchas más que todavía faltan por identificar”.

El inventario da una base científica para el reconocimiento de los curanderos. Esta función ya está registrada en la legislación nacional, pero la ONG está tratando de proteger y divulgar sus conocimientos. En esta nueva fase del proyecto, Doña Juanita, Doña Antonia y la curandera local de Capaina, Doña Dilma, están poniendo en común su experiencia. Ya han empezado a intercambiar hojas y raíces que plantarán en sus respectivos jardines y también comparten recetas y tratamientos.

El apoyo a la medicina tradicional es parte de un proyecto más amplio fundado por la Unión Europea para estimular la adaptación de los grupos étnicos bolivianos. Pablo Torrealba, el experto de la Comisión Europea para asuntos humanitarios en Sur América, sostiene que es fundamental que las comunidades que se trasladan a la región desde otras partes del país puedan acceder a los conocimientos ya que “con la deforestación las plantas medicinales se están yendo cada vez más lejos”. El proyecto ha tenido también una gran importancia porque “ha favorecido la práctica de recolección en el bosque primario para sembrarlo más cerca de las comunidades y así también, en caso de emergencia, no tener que ir hacia el bosque lejano para cosechar”.

Rurrenabaque es una localidad que está a unos veinte minutos en barco de Capaina y en la que se celebra una feria semanalmente. Doña Juanita y Doña Antonia, que tiene un puesto allí desde hace unos diez años, acuden al evento y ponen en práctica sus remedios. A pesar de que haya quien ponga en tela de juicio su eficacia, ha sido la Organización Mundial de la Salud la que ha expuesto que la medicina tradicional es una parte importante y a veces subestimada del sistema sanitario, con una demanda creciente. Por ese motivo, las políticas que aseguran su calidad contribuyen a expandir la atención médica.

Aid Zone 4 Bolivia