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El voto silencioso de los refugiados en Alemania

Este es el primero de los nueve reportajes que Euronews publicará antes de las elecciones alemanas del 24 de septiembre.

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El voto silencioso de los refugiados en Alemania

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Este es el primero de los nueve reportajes que Euronews publicará antes de las elecciones alemanas del 24 de septiembre. Masih Rahimi, el protagonista, no puede votar, como otro millones de inmigrantes que viven en el país germano.

Masih Raimi tiene 21 años y actualmente está estudiando informática en una empresa que proporciona formación intercultural. Sus padres y hermanos consiguieron el estatus de refugiado, pero él solo obtuvo un permiso de residencia temporal. Si no logra un trabajo el acabar sus estudios, tendrá que volver a Afganistán.

Al llegar, pensaba que el cambio iba a ser difícil, ya que venía de una ciudad “grande y moderna” de Afganistán y llego a una pequeña urbe de algo más de 50.000 habitantes. “Ahora creo que Passau es una ciudad bonita en la que hay muchas posibilidades, está muy bien.”

Los talibanes secuestraron a dos hermanos de Masih. El que actualmente está con él pudo escapar. El otro murió asesinado. Masih era menor de edad entonces y las autoridades germanas consideran que no corre peligro porque en aquel momento no fue raptado. Algo que no empaña la buena imagen que tiene del país en el que está. “Le gente es agradable. Nos ayudan si alguien no habla alemán, por ejemplo, a encontrar unas clases del idioma. Si hay que ir al médico, vienen con nosotros y nos explican”

Passau es una ciudad limítrofe con Austria y el final de la ruta de los Balcanes para los inmigrantes. En el verano de 2015, el pequeño enclave bávaro estaba considerado como la puerta de entrada principal de la inmigración a Alemania.

Varios cientos de personas llegaban diariamente en aquel momento. Masih Rahimi llevaba viviendo entonces dos años en la localidad, ayudando voluntariamente a recibir a nuevos refugiados. El fútbol le ayudó a integrarse. Jugaba dos días a la semana con un equipo local y “después de ganar un partido íbamos a un restaurante o al bar del equipo”.

El CSU es el hermano bávaro de la CDU de Angela Merkel, pero ambos mantienen una disputa. El líder de la formación, Horst Seehofer, quiere acotar el número de inmigrantes, algo que rechaza la canciller. El periodo electoral ha reavivado el conflicto. “Podrían decir que hay muchos inmigrantes en Alemania y que el país no necesita más. Por un lado, tengo que admitir que eso es correcto”, sostiene Rahim., “pero por otro, no es posible decir a los refugiados que ya no tienen derecho a seguir entrando al territorio, porque sus vidas corren peligro en sus países de origen”

El Gobierno alemán ha suspendido las deportaciones a Afganistán tras la ola de atentados en Kabul, pero la discusión gira en torno a si considera el país asiático como un lugar seguro. En caso positivo, eso dificultaría la obtención del derecho de asilo. La continuidad de Rahimi dentro del territorio puede depender únicamente de las posibilidades de encontrar un empleo. “Siempre veo la parte positiva de las cosas. Me digo que si mi empresa no me da un trabajo estable después de mi formación, buscaré otra que lo haga. Siempre veo el vaso medio lleno.”