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Beatrice Fihn, directora de ICAN: "Amenazar con matar a miles de civiles como método de defensa es una idea estúpida"

¿Es posible un mundo libre de armas nucleares?

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Beatrice Fihn, directora de ICAN: "Amenazar con matar a miles de civiles como método de defensa es una idea estúpida"

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¿Es posible un mundo libre de armas nucleares? ¿O es solo una fantasía ingenua? En un momento en que el temor a la guerra nuclear es más alto de lo que ha sido en décadas, los defensores de la disuasión nuclear han sido reprendidos por el Comité Noruego del Nobel, que ha galardonado con el Premio Nobel de la Paz a ICAN, la Campaña Internacional para la abolición de las Armas Nucleares.

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"Gobiernos como el del Reino Unido o Francia tienen que decidir si quieren invertir su dinero en un arma que no pueden usar y lo único que hace es matar a civiles o si quieren usarlo en lo que realmente nos protege de las amenazas del siglo XXI"

Hoy estamos en Ginebra con Beatrice Fihn, Directora Ejecutiva de la Campaña.

euronews:
Beatrice Finh, gracias por acompañarnos

Beatrice Fihn:
Muchas gracias

euronews:
La amenaza nuclear es hoy por hoy más noticia que nunca. Acabamos de ver al presidente estadounidense Donald Trump adoptar una postura muy dura con respecto al acuerdo nuclear con Irán. Y todo ello tras su enfrentamiento con Kim Jung-un y los desarrollos nucleares de Corea del Norte, ¿Cuán reales son a día de hoy los riesgos? La disuasión nuclear ha estado funcionando durante años. ¿Por qué ahora no?

Beatrice Fihn:
Bueno, yo creo que los riesgos son muy reales. Todos los días, submarinos armados con armas nucleares patrullan alrededor de nuestros mares. Existen silos en los que misiles nucleares apuntan hacia ciertos objetivos. Y conseguimos olvidarnos un poco de estas realidades durante algunas décadas, pero los acontecimientos en Corea del Norte y la elección de Trump como presidente de Estados Unidos han vuelto a recordarnos que existen personas concretas con un poder capaz de destruir el mundo.

euronews:
Usted llamó a Donald Trump por twitter idiota, como hizo Rex Tillerson. ¿En pleno siglo XXI la disuasión nuclear se ha vuelto inútil por culpa de los idiotas?

Beatrice Fihn:
Amenazar con matar indiscriminadamente a cientos de miles de civiles como método para protegernos a nosotros mismos ya no es relevante, es una idea estúpida. Las armas nucleares no nos protegen. No se puede ganar una guerra nuclear. Amenazar con destruir totalmente todo un país, desarrollando arsenal nuclear y deseando aumentar más y más el número de armas nucleares… sí, es bastante idiota.

euronews:
Hay bastantes países con potencial nuclear, aunque afortunadamente son una minoría. ¿Qué pasa con los “otros” estados nucleares? ¿Qué pasa con ellos? Francia, el Reino Unido, Rusia, China, India, Pakistán, Israel (que nunca ha admitido ni negado que tenga armas nucleares). ¿Hay potencias nucleares buenas y malas?

Beatrice Fihn:
Bueno, esa es la cuestión. Yo creo que no las hay. Creo que todos estos países poseen armas de destrucción masiva para su propia protección. Y al final esa excusa amenaza con causar una muerte muy dolorosa a mucha gente, pero también mucho dolor a todos aquellos que sobrevivieran. Las armas nucleares causan un sufrimiento indescriptible. Y en principio eso no es algo que los países que creen en los derechos humanos y en la democracia debieran amenazar con usar.

euronews:
El Tratado de No Proliferación impidió que los países poseedores de armas nucleares hayan invertido fuertemente en ellas durante los últimos años. Hoy hay unas 15.000 ojivas distribuidas por el mundo. Para hacernos una idea, ¿podría decirnos cuán mortal podría ser una sola de ellas?

Beatrice Fihn:
Obviamente hay muchos tipos de armas nucleares. Depende un poco de dónde y cuán poblado esté el objetivo. Pero ante todo hay una gran explosión inicial que lo elimina todo… y después están las consecuencias a largo plazo. Lo vimos en Hiroshima y en Nagasaki, hoy por hoy las personas todavía sufren las consecuencias de aquello. El medio ambiente está envenenado.

Ha habido pruebas nucleares en todo el mundo. Y en esos lugares las mujeres tienen dificultades para dar a luz, y hay un mayor número de casos de cáncer. Es un arma que engloba a todas las generaciones, no se puede controlar en el tiempo. Ni en el espacio. Las radiaciones se propagan con el viento a otras áreas que no están involucradas en ese conflicto. Si hubiera una guerra nuclear en Corea del Norte, por ejemplo, la radiación afectaría a China, Japón y Corea del Sur.

Y en este momento, tanto a Estados Unidos como al resto de potencias nucleares también les pasaría lo mismo. Así que tomemos a Estados Unidos, solo como ejemplo: Tiene un submarino nuclear armado que posee un poder explosivo siete veces más potente que toda la Segunda Guerra Mundial. En esa guerra murieron sesenta millones de personas. Pues bien, tienen diez de estos submarinos patrullando por el mundo permanentemente. Es decir, que tenemos patrullando por el mar el poder destructivo de setenta segundas guerras mundiales.

euronews:
El trabajo de la ICAN ha sido fundamental en las negociaciones que condujeron al Tratado de Prohibición de Armas Nucleares aprobado el julio pasado en la ONU. Es un tratado jurídicamente vinculante para los Estados que lo suscriben. El problema es que no es vinculante para los que no firman, que han sido precisamente las potencias nucleares. Hemos oído a Francia, el Reino Unido y Estados Unidos que no quieren saber nada de esto. La OTAN también está en contra de este tratado. ¿Qué opina de todo esto?

Beatrice Fihn:
Hemos visto con otro tipo de armas, como las armas químicas y biológicas, las minas antipersonas y las bombas de racimo, que una vez que están prohibidas, e incluso aunque no todos los países firmen en un primer momento, se crea un estigma alrededor de ellas. Este tratado está destinado a crear ese estigma.

Pero creo que también es una herramienta con la que comenzar a hacer campañas a nivel nacional, en contra de las inversiones a productores de armas nucleares.

Este tratado prohíbe la inversión en el desarrollo de armas nucleares. Por tanto podríamos ir a los bancos, por ejemplo, y decir: “si este banco es de un país que ha firmado este tratado no debería poder invertir dinero en la producción de armas nucleares”. Creo que este hecho puede ser un fuerte incentivo también.

Las armas nucleares son muy costosas. Y gobiernos como del Reino Unido o Francia tienen que decidir: ¿Vamos a invertir todo esto en un arma que no podemos usar y lo único que hace es matar a civiles? ¿O vamos a poner este dinero en lo que realmente nos protege de las amenazas del siglo XXI, a saber, el terrorismo, el cambio climático, el crimen organizado y ese tipo de cosas?

euronews:
¿Pero al final no se reduce todo, y es triste decirlo, al hecho de que la guerra es lucrativa, de que la industria armamentística es muy lucrativa? Para los Estados, para las compañías, para los bancos. Los bancos invirtieron cerca de 500.000 millones de dólares en armas nucleares entre 2013 y 2016. Basándonos en estos datos, ¿Cómo ve de factible un desarme nuclear a través de los bancos?

Beatrice Fihn:
Creo que se trata de un desafío que abarca todo el campo de las armas. Pero también creo que hay oportunidades de las que se puede sacar provecho. Por ejemplo, hace pocos años entró vigor el acuerdo sobre la prohibición del uso de bombas de racimo. Estados Unidos no participó en las negociaciones ni firmó el tratado.

Pero el año pasado, la última compañía estadounidense que seguía produciendo esta clase de armas dejó de hacerlo. Y citó, como causa, el creciente estigma internacional y las campañas de desinversión, las cuales habían llevado a los bancos a no invertir en la compañía.

Creo que fue bastante interesante ver como estas empresas en efecto responden a este tipo de procesos. Y todo ese dinero que se paga viene de nuestros impuestos. Así que creo que también nosotros debemos exigir que nuestro dinero se destine a otras cosas. Necesitamos un empujón enorme. Y espero que este Premio Nobel a nuestra campaña pueda inspirar a la gente a actuar. Después de todo yo creo en la democracia, y creo que si la gente lo exige, las cosas cambiarán.