Última hora

Última hora

Los indecisos pueden dar la sorpresa en las elecciones de Hungría

Leyendo ahora:

Los indecisos pueden dar la sorpresa en las elecciones de Hungría

Tamaño de texto Aa Aa

A escasos días de las elecciones legislativas en Hungría, el futuro del país podría estar en manos de los votantes indecisos. Aunque lo más seguro es que Viktor Orbán pueda seguir modelando el estado hacia lo que él llama una democracia iliberal.

Orbán no solamente no debate con sus adversarios... ni siquiera los nombra, queriendo mostrar que no son una amenaza para el poder del gubernamental Fidesz, que no ha publicado un programa electoral. Su único programa es hablar de amenazas y peligros, ahora encarnados en la inmigración ilegal y en George Soros.

La oposición destaca que mientras critica a los inmigrantes ha establecido un programa de venta de permisos de residencia que, si bien no es único en la UE, es un coladero para personas potencialmente peligrosas.

La crisis migratoria golpeó a Hungría justo después de las elecciones anteriores de 2014. El año siguiente el Gobierno decidió construir una valla en la frontera con Serbia. Orbán insistía en que Hungría se "protegía" de la inmigración.

Después el puesto de enemigo número uno fue George Soros y sus planes, según Orbán, para que los inmigrantes lleguen a Europa, a través de la manipulación de Bruselas, la ONU, la oposición y las ONG.

El 15 de marzo, fiesta nacional, Orbán llamó a sus seguidores a declararle la guerra a estas amenazas externas: "Lucharemos contra el imperio de George Soros y lo que intenta hacer con Hungría, nuestra madre patria, nuestra vida, no tenemos otra, así que lucharemos hasta el final y no nos daremos por vencidos".

Las elecciones del domingo decidirán qué relación tendrá Hungría con la Unión Europea.

"Es sin duda una cosa que estas elecciones van a decidir, si Hungría quiere seguir siendo un país europeo o si estechará lazos con Putin y Rusia, y si sigue aproximándose a las soluciones no democráticas en las que Putin es un verdadero experto o a las que, en otros aspectos, también aplica Turquía", explica a euronews el analista Zoltán Ceglédi.

Otro de los temas de la campaña es la corrupción. Hay escándalos millonarios que salpican al gobierno casi cada día y con todo y con eso es difícil articular una alternativa, con la oposición tan dividida. El segundo partido en intención de voto es Jobbik, que ha mutado de un partido de extrema derecha a uno de carácter populista que puede atraer también votantes de sensibilidades de izquierda.

Algunos de los partidos de izquierda han decidido unir sus voces, pero aún así, su poder de atracción no parece suficiente para vencer a Fidesz, especialmente sin Jobbik. Incluso habiendo elegido como candidato a Gergely Karácsony, uno de los políticos jóvenes más populares.

En las papeletas hay muchos más partidos, algunos desconocidos, otros formados para recibir el dinero para la campaña que da el estado... o para fortalecer o debilitar a otros partidos.

El resultado es impredecible. Hay mucha más gente que quiere un cambio que gente que apoya al Gobieno, pero Fidesz tiene todas las de ganar por la división de la oposición y el sistema electoral.

El apoyo a Fidesz se mueve en torno al 50% de los votos, mientras que el resto de los partidos están como mínimo 30 puntos por detrás. Pero el número de indecisos, que asciende al 29%, da esperanzas a la oposición y pone en guardia al Gobierno.