Última hora

Última hora

Un partido islámico propone separar a hombre y mujeres en los autobuses belgas

Leyendo ahora:

Un partido islámico propone separar a hombre y mujeres en los autobuses belgas

Un partido islámico propone separar a hombre y mujeres en los autobuses belgas
Tamaño de texto Aa Aa

Un partido islámico de corte radical participará en las próximas elecciones municipales de Bélgica.

El partido Islam quiere imponer la sharia y propone que hombres y mujeres viajen por separado en los transportes públicos.

Esta ha sido la reacción en uno de los barrios de Bruselas con mayor densidad de habitantes musulmanes.

"Me parece muy bien la idea de separarlos", dice Sarouj Mohammed, ciudadano residente de Molenbeek. "Porque hay hombres que acosan sexualemente a las mujeres en los autobuses y a veces también hay mujeres que acosan a los hombres".

Una opinión que contradice Ann Gilles-Goris, concejala del mismo barrio. "Una sociedad se construye tendiendo puentes, permitiéndo que la gente experimente junta el día a día", explica. "Si empezamos a separar a los hombres de las mujeres, no equivocaremos de camino".

El partido ya cuenta con dos concejales. Y aspira a aumentar su presencia en la convocatoria que se celebrará dentro de seis meses, presentando candidatos en 28 municipios

El presidente de la formación, Abdelhay Bakkali Tahiri, explica que la idea nació a petición de las mujeres que se sienten acosadas y que "no son respetadas por gente muy maleducada y perversa". Y explica que "es un proyecto que funciona muy bien en Japón, donde hay vagones especiales para las mujeres a las horas de mayor afluencia.

Varios formaciones políticas han pedido la prohibición del partido. Consideran que su propuesta de crear un estado islámico regido por la ley islámica es anti-democrática y contraria a los derechos de los ciudadanos.

Para Hasni Abidi, director del Centro de Investigaciones del Mundo Árabe y del Mediterráneo, explica que su existencia se enmarca en el auge de los populismos y los nacionalismos de extrema derecha y de extrema izquierda. "No se puede prohibir un partido político incluso si defiende ideas extremas porque en el paisaje político tiene que haber cabida para todos", explica.

Según los últimos estudios, el 7% de la población belga es musulmana, y este partido quiere atraer a sus sectores más conservadores.