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Esta es Josefa, única superviviente del último naufragio en Libia

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Esta es Josefa, única superviviente del último naufragio en Libia

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Reuters/Juan Medina
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Se llama Josefa, viene de Camerún y pasó 48 horas en el mar atada a un pedazo de madera antes de que los voluntarios de Open Arms la salvaran. Su mirada vítrea ya lo dice todo. Es el la única superviviente del último naufragio en aguas libias.

Para compartir su historia está Annalisa Camilli, una periodista de la revista Internazionale a bordo del barco de la ONG española.

Reuters/Juan Medina

Según su historia, los restos de la lancha fueron encontrados ayer por la mañana, 17 de julio, a las 7.30 hroas (horario central europeo) a 80 millas de la costa libia. Javier Figuera, un español de 25 años, ayudó a la mujer: "Cuando le agarré de los hombros para girarla -dice- esperaba de todo corazón que siguiera viva. Después de sujetarse de mi brazo, no dejaba de tocarme, de aferrarse a mí".

No quiere que la lleven a Libia, escribe Camilli. "Pas Libye, pas Libye" (No Libia, no Libia), repite como mantra, una letanía susurrada con un hilo de voz. "Pas Libye". Para tranquilizarla, los voluntarios le dicen que ahora está a salvo, que pronto llegará a Europa.

Josefa dice que escapó de Camerún porque su marido la pegaba porque ella no podía tener hijos.

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Le diagnosticaron hipotermia severa, pero "tiene una fuerza increíble que la hizo recuperarse rápidamente".

¿Quién no lo ha logrado?

Junto a ella, los voluntarios de Open Arms también encontraron a otra mujer y a un niño que se calcula de entre 3 y 5 años, pero que ya había muerto. Sus cuerpos están a bordo de la nave de la ONG. El dramático video encontrado fue compartido en Facebook por la ONG española. Las imágenes publicadas en Twitter son igual de impactantes.

Según el médico a bordo -escribe Camilli- "la mujer había muerto hacía varias horas mientras que el niño había muerto recientemente".

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En el cuerpo de la mujer también había signos de quemaduras debidas al gasóleo mezclado con agua de mar.

El tuit dice: "El cadáver del niño sin nombre sobre la proa del barco Open Arms será enviado en un contenedor con hielo. No hay cámaras frigoríficas en la nave que probablemente deberá desembarcar todavía otra vez en España".

La batalla política y la respuesta

Para la ONG española Proactiva Open Armslo que ocurrió fue "una omisión de socorro" por parte de los Guardacostas Libios. Riccardo Gatti, portavoz, dijo: "Lo que suponemos es que los libios intervinieron, pero no podemos explicar lo que pasó porque encontramos los restos de un bote hundido, dos muertos y sólo un superviviente. No sabemos qué pensar: ¿quién destruyó los inflables de esta manera? ¿Y por qué estas personas fueron dejadas morir de frío atadas a una mesa?"

"La guardia costera libia anunció que había interceptado un bote con 158 personas a bordo y había proporcionado asistencia médica y humanitaria -escribió Oscar Camps, fundador de Open Arms, en Twitter. "Lo que no dijeron fue que dejaron a dos mujeres y un niño a bordo y hundieron el barco porque no querían subirse a las patrulleras libias".

Lo que sucedió, acusa Camps, "es la consecuencia directa" de que Europa considere a Libia como un "país con gobierno" y que "tiene una guardia costera capaz de intervenir". Y es la "consecuencia directa de haber impedido a las ONG trabajar para salvar vidas en el Mediterráneo".

"¿Cuánto tiempo vamos a tener que tratar con los asesinos reclutados por el gobierno italiano para matar?"

Según fuentes del Gobierno de Italia, la versión de Open Arms "es una noticia falsa". El Ministro del Interior italiano Matteo Salvini, cuestionado por la misma ONG, respondió lo siguiente: "Las mentiras e insultos de algunas ONG extranjeras confirman que tenemos razón: reducir las salidas y los desembarcos significa reducir las muertes, y reducir los ingresos de aquellos que especulan con la inmigración ilegal. Me mantengo firme".

Reuters/Juan Medina

Desde principios de año hasta el 15 de julio, 50.872 migrantes llegaron a Europa por vía marítima y 1.443 de ellos murieron mientras intentaban llegar a las costas europeas, según cifras de la Organización Internacional para las Migraciones.

El número total de llegadas es aproximadamente la mitad de las 109.746 registradas en el mismo período de 2017. El número de muertes también fue menor que el año pasado (2.381), pero proporcionalmente mayor que el número de salidas.