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¿Qué está pasando en Nicaragua? La crisis explicada

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REUTERS/Jorge Cabrera
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Más de cien días de pulso contra el presidente Daniel Ortega y violencia en las calles de Nicaragua han dejado centenares de muertos y desaparecidos, a lo que se unen las graves acusaciones, como la implacable represión de las protestas y el uso de paramilitares y ejecuciones extrajudiciales, en lo que ya se considera la crisis más sangrienta en el país centroamericano desde la década 1980. Pero, ¿cómo se ha llegado a esta situación?

La chispa de la crisis

El movimiento de contestación detonó de manera imprevisible el pasado 18 abril con las protestas contra una polémica reforma de la seguridad social, que, además de subir las cuotas, buscaba poner un impuesto a las pensiones.

Según el Gobierno de Ortega, se trataba de medidas necesarias para afrontar un déficit superior a los 75 millones de dólares que ponía en peligro el futuro del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).

Las marchas, en principio pacíficas, fueron fuertemente reprimidas por las fuerzas del orden estatales, lo que resultó en las primeras decenas de muertos.

Ortega "ha perdido el control de las calles", explicó entonces a Euronews el periodista nicaragüense Yader Luna, quien aseguraba que nunca había visto una movilización ciudadana igual.

Cuando el líder sandinista decidió dar marcha atrás en las reformas, ya era demasiado tarde, la fuerte represión estatal había atizado un inaudito clamor social.

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Represión, a sangre y fuego

Más de 400 muertos, casi 600 desaparecidos y 3.000 heridos. Según la ONG Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos estas son las cifras que ha dejado, por el momento, la represión del Gobierno de Ortega. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos reduce el número de fallecidos a 295.

La marcha del Día de las Madres Nicaragüenses, el pasado 30 de mayo, marcó un antes y un después. Una manifestación pacífica encabezada por madres de fallecidos en las protestas terminó con más muertos. Numerosos testigos denunciaron como policías antidisturbios y paramilitares seguidores del Frente Sandinista dispararon "a matar".

Amnistía Internacional publicó entonces un informe en el que afirmaba que gran parte de los fallecidos habían sido víctimas de "ejecuciones extrajudiciales" y de fuerzas parapoliciales seguidores del Frente Sandinista.

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El caldo de cultivo

Para muchos, el malestar de la población nicaragüense tiene su origen en la ambición de Ortega y de su familia de perpetuarse en el poder, a los que empiezan a comparar con la dictadura de los Somoza, que la misma Revolución Sandinista luchó por derrocar. Ortega promovió en 2013 una reforma constitucional para legalizar la reelección indefinida.

“Finalmente la gente de Nicaragua estalló como sucede con los volcanes, que están acumulando energía y estallan cuando uno menos lo espera”. Así describió a Euronews el exministro de Educación de Nicaragua Carlos Tünnermann el hastío de la población.

Tünnermann, que representa a la sociedad civil en la mesa de diálogo nacional, ve en la escalada de la crisis años de "corrupción galopante de todas las instituciones del Estado" y de "acumulación de riqueza y poder de la familia gobernante".

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Fracaso de las negociaciones

La Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), que ostenta un papel destacado como mediador en las negociaciones, ha dado en varias ocasiones por suspendidas las conversaciones, ante a las acusaciones del Gobierno de que apoya a la oposición.

Ortega, quien fue investido para su cuarto mandato tras ganar las elecciones de 2017, junto a su mujer Rosario Murillo, como vicepresidenta, ha dicho a Euronews que no piensa ni dimitir, ni adelantar la convocatoria de elecciones y considera a los protestantes "golpistas" y "terroristas", financiados por Estados Unidos.

Masaya, el símbolo

Esta ciudad del oeste de Nicaragua, paradójicamente una vez corazón de la Revolución Sandinista, ahora es símbolo de la resistencia contra el líder del Frente Sandinista, tras atrincherarse y declararse "territorio libre del dictador".

El Gobierno de Ortega retomó el control de Masaya tras un intenso bombardero de más de 7 horas sobre la comunidad indígena de Monimbó, que dejó al menos 3 muertos.

El éxodo

La vecina Costa Rica ha recibido en las últimas semanas un flujo de miles de nicaragüenses que emigran huyendo de la represión. "Si participas en una protesta o marcha pacífica, el gobierno te anda cazando con sus paramilitares", denuncia uno de los refugiados. "Yo soy de Masaya Catarina y he estado fuera de mi casa desde hace un mes, huyendo porque el gobierno nos está cazando. Ya han matado a mucha gente".

¿Qué se puede esperar?

Con las posiciones en el Gobierno fuertemente enrocadas, sin progresos en las negociaciones y la economía nicaragüense hundida por los días de violencia, es difícil prever una solución a corto plazo. Ante este panorama, ¿cómo encara Ortega el Gobierno de Nicaragua?

Euronews cuestiona a Daniel Ortega sobre este y otros asuntos de la crisis en una entrevista que se emitirá el lunes 30 de julio a las 19, 20 y 22 horas (horario central europeo). A las 11, 12 y 14 horas en Managua, Nicaragua.