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El Aquarius busca puerto y pierde su bandera gibraltareña

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El Aquarius busca puerto y pierde su bandera gibraltareña

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El barco Aquarius surca de nuevo aguas del Mediterráneo en busca de un puerto donde poder desembarcar. En su interior viajan 141 personas, 67 de ellas menores, todas rescatadas frente a las costas de Libia. La ONG franco-alemana SOS Mediterranée, dueña del barco, solicita a los gobiernos europeos que le indiquen con la mayor brevedad posible en qué puerto seguro y cercano puede tocar tierra.

Tras la negativa de Italia y Malta, el puerto francés de Séte y varios alcaldes de ciudades costeras italianas se han ofrecido a acoger al Aquarius. Antes lo hizo Barcelona, pero esta vez el gobierno español rechaza la acogida por no ser el puerto más cercano y seguro.

"Muchos barcos y cargueros que rescatan a personas se han visto abandonados en alta mar durante muchos días, a la espera de encontrar un lugar seguro donde parar, cuenta Aloys Vimard de Médicos sin fronteras. Nos preocupa que esto disuada a los capitanes de cumplir con su deber... Vemos cada vez más como los barcos cambian el rumbo para no tener que ayudar a quienes solicitan asistencia".

Los migrantes rescatados viajaban hacinados en pequeñas embarcaciones de madera. Proceden de Somalia y Eritrea, aunque también hay quien, como Austen, vienen de Nigeria. "Siendo honesto, si hubiera sabido que esto acabaría así, francamente, con todo mi corazón, no habría hecho este viaje", cuenta uno de los rescatados.

El pasado junio, el barco Aquarius tuvo que esperar varios días con más de 600 migrantes a bordo. La negativa de Matteo Salvini de desembarcar les obligó a vagar sin rumbo hasta que finalmente el Gobierno socialista de Pedro Sánchez autorizó a desembarcar en el puerto de Valencia. Una decisión tachada por algunos de oportunismo político pero que para otros mostraba un signo de humanidad en línea con los valores europeos.

Ahora ante la misma situación, la Comisión Europea está en contacto con varios Estados de la Unión Europea para resolver la crisis humanitaria.

El Gobierno de Salvini ha instado al Aquarius a desembarcar en Gibraltar, ya que el barco opera con su bandera. Gibraltar, por su parte, ha anunciado que quiere retirarle la bandera al buque, por haber incumplido el permiso para la concesión, que no incluía actuar como barco de rescate. Tras reiterar que suspendiera sus operaciones, a partir del 20 de agosto el Aquarius se quedará con bandera alemana, la de su propietario subyacente.