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Ucrania denuncia un intento de boicot de Rusia durante la evacuación de civiles en Azovstal

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Por Euronews en español
Ucrania denuncia un intento de boicot en la evacuación de Azovstal
Ucrania denuncia un intento de boicot en la evacuación de Azovstal   -   Derechos de autor  Planet Labs PBC/AP   -  

Tras varias semanas de sufrimiento e incertidumbre, decenas de civiles han conseguido ya salir de las entrañas de la planta de Azovstal, en Mariúpol, y ponerse a salvo. Pero no todos.

En el último reducto de resistencia de esta ciudad ucraniana permanecen aún, al margen de los militares que resisten los ataques rusos, otros muchos ciudadanos, a la espera de ser rescatados.

En Zaporiyia, primer destino de los civiles liberados, algunos de estos cuentan una experiencia dificil de imaginar: "En nuestro búnker había 42 personas", cuenta Victoria. "Hay niños de 12, 15, 16 y 18 años. Tenemos que sacarlos de allí. Ahora mismo Azovstal está siendo atacada y hay que salvarlos. No entienden el miedo que da, estar en un refugio, en un búnker oscuro y húmedo y que de repente todo empiece a saltar y a temblar".

Denuncias desde Kiev

Las primeras evacuaciones tienen lugar después del acuerdo alcanzado entre Moscú y Kiev con la mediación de la ONU, aunque la viceprimera ministra de Ucrania, Iryna Vereschuk, denunciaba ante los medios que Rusia intentó boicotear la operación:

"Rusia no permitió que las Naciones Unidas y la Cruz Roja entraran en el lugar de evacuación de Mariúpol", decía Vereschuk. "Rusia no quería que ni comunidad internacional, ni la ONU ni la Cruz Roja vieran que no iban a permitir que los civiles salieran de la ciudad. Porque Rusia quiere que sigan siendo escudos humanos para sus tropas, para sus asesinos, que van a matar tanto a nuestros militares en Azovstal como a nuestra población civil".

En efecto, Rusia y Ucrania se acusan mutuamente de estar usando a los civiles atrapados en Azovstal como escudos humanos.

La planta siderúrgica se ha convertido sin quererlo en el símbolo de la resistencia ucraniana ante la invasión rusa, que desde hace dos meses tiene en la ciudad portuaria de Mariúpol uno de sus principales y más castigados objetivos. La rendición, no obstante, sigue sin ser una opción para Kiev.