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¿Es seguro el pescado que comemos?

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¿Es seguro el pescado que comemos?

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Las explotaciones pesqueras en alta mar son una excelente fuente de pescado fresco sin dañar los recursos marítimos. ¿Pero, podemos saber si este

Las explotaciones pesqueras en alta mar son una excelente fuente de pescado fresco sin dañar los recursos marítimos. ¿Pero, podemos saber si este pescado es seguro?.

Visitamos una de ellas Noruega, allí el agua del mar es fría y limpia, pefecta para la industria local del salmón, que planea quintuplicar su producción en los próximos años. Las explotaciones pesqueras están consideradas más eficientes que las granjas bovinas como fuente de proteínas en un mundo de población creciente, pero hay algo que preocupa.

Reinier van den Biggelaar, director de la empresa Hortimare lo explica: “En muchos lugares en el mundo el agua está contaminada por la acción humana, y hay plásticos, productos químicos, todo tipo de desechos que llegan al agua. Los peces aquí, de un modo u otro, los comen y los acumulan. Y este pescado ingerido por las personas puede ser una amenaza a la salud pública”.

Un proyecto de investigación europeo está investigando nuevas amenazas y buscando maneras de eliminar contaminantes del agua. Cerca de la explotación de Hortimare, hay una ‘granja de algas’. Estas algas alcanzan los dos metros de longitud y tienen muchos usos, como la filtración de metales en el agua

“Las algas son filtros naturales”, continúa van den Biggelaar. “Absorben muchos productos químicos, materia orgánica e inorgánica del agua. La filtran. Las de aquí crecen a partir de los fosfatos y nitratos que desechamos en la ‘granja’ de salmón. Formamos un buen equipo”.

Asi que, ¿cuál es el riesgo de contaminación del agua para peces y mariscos?

Los científicos tratan de responder a esta pregunta concentrándose en contaminantes poco estudiados de sustancias relativamente nuevas. Peligrosas sustancias que llegan al agua a través de desde medicamentos o productos de higiene personal a metales tóxicos y microplásticos, como desarrolla António Marques, coordinador del proyecto ECsafeSEAFOOD: “Los productos del mar se consideran normalmente sanos y de alta calidad. Sin embargo algunos pueden estar contaminados. La información disponible sobre muchos de los productos químicos vertidos al medio ambiente es insuficiente”.

El cambio climático puede hacer que empeoren las cosas, ya que muchas especies acumulan más tóxicos en agua más cálida. Algunas toxinas de las zonas tropicales se han extendido a Europa. En un laboratorio en Cascais, en Portugal, se simula un océano más cálido y ácido para estudiar los efectos en la fauna marina. Allí trabaja Ana Maulvault, que nos muestra sus experimentos: “En un tanque simulamos una temperatura y un pH normales, y en otro simulamos un océano que se calienta. Ambos han sido contaminados con los típicos tóxicos que puedes encontrar en el medio marino, y al final comparamos la diferencia de acumulación en ambas situaciones”.

Un estudio en curso con varias muestras de pescado de varias zonas de Europa ha demostrado que muchas áreas cerca de las grandes ciudades y puertos están bastante contaminadas.
Los investigadores usan equipamiento que no está disponible para pequeñas empresas, pero trabajan en sensores baratos que en un futuro ayuden a todo el mundo a determinar si el pescado y marisco que comemos es seguro.

Más información: http://www.ecsafeseafood.eu