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Greenpeace: la Cumbre de París no explica cómo frenar el cambio climático

Varias manifestaciones recorrieron las calles de París y otras capitales del mundo para mostrar su desacuerdo con las conclusiones de la cumbre del

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Greenpeace: la Cumbre de París no explica cómo frenar el cambio climático

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Varias manifestaciones recorrieron las calles de París y otras capitales del mundo para mostrar su desacuerdo con las conclusiones de la cumbre del clima de París (COP21). Un acuerdo, alabado por la clase política como “histórico”, pero considerado insuficiente por la mayoría de las organizaciones ecologistas.

Greenpeace ha valorado el compromiso de casi 200 países de limitar a 1,5 grados el calentamiento global pero cuestiona que no se hayan fijado los medios de cómo lograrlo:

“Es una de cal y otra de arena. Es un buen punto de partida. Podría haber sido un desastre y que no se hubiera producido un acuerdo. Sin embargo, el contenido es insuficiente porque no aclara el objetivo a largo plazo ni tampoco los medios que se utilizarán para rebajar las emisiones (de gases de efecto invernadero) por debajo de los 2 grados e incluso alcalzar el 1.5. No hemos resuelto el problema del cambio climático ni vamos a salvar al planeta del cambio climático, eso está claro, pero al meno se ha fijado un punto de partida con un nuevo objetivo”, ha señalado el director de Greenpeace, Jean-François Julliard.

Para el comisario europeo para Acción Climática y Energía, Miguel Arias Cañete, se trata de una propuesta equilibrada y lo más ambiciosa posible, teniendo teniendo en cuenta la dificultad de satisfacer a todos:

“Tenemos todos los elementos que necesitamos. Es un acuerdo que se ajusta a su objetivo. Las cosas siempre pueden ser perfectas, pero la perfección es muy difícil de alcanzar. Por tanto el acuerdo se ajusta a su objetivo y es un gran paso desde Kyoto.”

Los más optimistas son los mercados: según un estudio realizado por Barclays si las promesas se cumplen se producirá un cambio radical en la asignación de capital. El sector de los combustibles fósiles podría perder 34 mil millones de dólares durante el próximo cuarto de siglo, mientras aumenta la inversión en las energías renovables.