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El Vaticano en el punto de mira por encubrir casos de pedofilia

La jerarquía del Vaticano en entredicho cada vez que sale a la luz un escándalo de pedofilia en el seno de Iglesia Católica. En el año 2014, el

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El Vaticano en el punto de mira por encubrir casos de pedofilia

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La jerarquía del Vaticano en entredicho cada vez que sale a la luz un escándalo de pedofilia en el seno de Iglesia Católica.

En el año 2014, el Comité de los Derechos del Niño de la ONU, dio a conocer un informe abrumador que señalaba a la Santa Sede. Se le acusaba de sacrificar la verdad por mantener la buena reputación de la Iglesia Católica.

Kirsten Sandberg del Comité de los Derechos del Niño de la ONU, ha dicho:

“La Santa Sede ha adoptado políticas y prácticas con las que ha dejado que continuase el abuso y la impunidad de los autores de los hechos. Otro asunto preocupante es el código de silencio que la iglesia impuso a los niños y el hecho de que informar de los casos a las autoridades de los países nunca ha sido obligatorio”.

Esto es exactamente, lo que reveló el escándalo de Boston en 2002, cuyo arzobispo, el cardenal, Bernard Law, tuvo que dimitir. Había cerrado los ojos ante numerosos casos de abusos sexuales perpetrados con toda impunidad por curas.

Lo mismo ocurrió en Irlanda.
Después de nueve años de investigación se destaparon miles de casos de abusos sexuales y físicos a niños durante décadas en instituciones gestionadas por la Iglesia Católica.
Según el informe, las violaciones y los tocamientos eran “endémicos” en los centros de acogida masculinos.

John Kelly, sufrió abusos. Él afirma:
“Este documento, esta investigación reconoce lo que las víctimas habían dicho. Se menciona que los niños fueron violados y se abusó de ellos de forma brutal. Para ellos es un reconocimiento que dará cierto consuelo a las víctimas”.

En 2010 fue la Iglesia Católica alemana la que se vio golpeada por casos de abusos sexuales en múltiples instituciones educativas. Los hechos se remontan a los años 70. Y otra vez, la jerarquía no estaba en una buena posición para solucionar el problema, según las víctimas.

Norbert Denef es el representante de una de las asociaciones creadas por las víctimas:

“Ya han visto como reaccionan. Nadie es culpable: “Yo no asumo ninguna responsabilidad” ha dicho el Obispo Ackerman. Y él ha sido nombrado por la Iglesia. Eso significa que aquellos que son responsables de los crímenes se vuelven a sentar en la mesa a negociar la manera de cómo solucionarlo”.

Un reproche que el papa Francisco tomó en cuenta porque el escándalo es doble: por un lado se abusó de miles de niños y por otro, decenas de obispos prefirieron proteger a los agresores.

En el año 2015, el papa Francisco creó en el Vaticano un tribunal para juzgar a los obispos que hayan encubierto casos de abusos sexuales cometidos por sacerdotes de su diócesis.