Última hora

Leyendo ahora:

Escocia se suma a Finlandia en el programa piloto de la Renta Básica Universal


Finlandia

Escocia se suma a Finlandia en el programa piloto de la Renta Básica Universal

Escoceses y finlandeses serán los primeros en comprobar los resultados de un programa piloto que las autoridades de sus respectivos países quieren probar otorgando una Renta Básica Universal (RB) a sus ciudadanos indendientemente de su estatus o salario.

Los defensores de la RB defienden que podría empoderar a la ciudadanía ofreciéndola flexibilidad para estudiar, crear una familia o un negocio y asegurando que tendrán suficiente dinero para vivir. Según esta perspectiva, se trata de reducir la dependencia del estado del bienestar y la desigualdad salarial.

Los críticos creen que la RB es tan solo una utopía socialista o un cuento de hadas. Según su perspectiva, es inabordable y supondría una enorme subida de impuestos que desincentivaría la inversión empresarial provocando una caída de la productividad. Argumentan también que se todo el mundo se beneficia, no serviría para combatir la desigualdad.

Mientras que las localidades escocesas de Fife y Glasgow esperan a que se establezcan los parámetros del programa este año, Finlandia ya va un paso por delante. A pesar de que se llevan haciendo pequeñas pruebas desde 1970 y desde la India a Estados Unidos, el país nórdico es el primero que hará una a gran escala. El programa piloto de dos años otorgara a 2.000 ciudadanos elegidos por sorteo con el único requisito de que sean parados y tengan entre 25 y 58 años unos ingresos de 560 euros que reemplazarán sus otras ayudas. La medida seguirá adelante en caso de que encuentren empleo.

Para Kela, la organización que se encarga de la Seguridad Social y el programa piloto en Finlandia, el objetivo es ver un incremento del empleo y una reducción de los costes burocráticos que pueden desanimar en la búsqueda de empleo.

En Escocia se ha detectado un aumento de la desigualdad en el sistema sanitario, la pobreza y el uso de bancos de alimentos en los últimos años. En Glasgow, donde un tercio de los niños vive bajo el umbral de pobreza, la idea ha tenido una buena acogida entre los ciudadanos y entre los dos principales partidos.

El diario The Guardian cita al economísta y defensor de la RB Guy Standing quien asegura que “el sentido de inseguridad, el estancamiento de los niveles de vida y el hecho de que muchos dentro del SNP (el Partido Nacional Escocés, por sus siglas en inglés) lo apoyen significa que hay una verdadera oportunidad de llevar a cabo un programa piloto en Escocia. La gente se siente identificada con la idea de que todo el mundo debería tener un dividendo social. A todos los sitios a los que voy, son las comunidades que se sienten marginadas por la globalización las que muestran un mayor interés. Hemos visto un cambio radical en las actitudes.”

La RB es todavía una quimera. Incluso en Finlandia está tan solo al inicio de un estudio que se prevé largo. Pero si los resultados son prometedores, podría iniciarse una nueva era en la relación entre los individuos y el Estado.