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Día Mundial de la Diabetes: ¿Dónde está la enfermedad más extendida en Europa?

Más de uno de cada doce adultos padece diabetes en algunos países de la UE.

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Día Mundial de la Diabetes: ¿Dónde está la enfermedad más extendida en Europa?

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Portugal, Rumanía, Alemania y Malta son los peores países de la Unión Europea para la diabetes, según han revelado nuevas cifras.

Se calcula que más de uno de cada 12 adultos de este cuarteto tiene la enfermedad, según los datos publicados para remarcar el Día Mundial de la Diabetes, que se celebra cada 14 de noviembre.

Irlanda tiene la proporción más baja de adultos de entre 20 y 79 años que padecen diabetes en la UE, con algo más de uno de cada 25.

La diabetes es una enfermedad que quienes la sufren tienen altos niveles de azúcar o glucosa en la sangre porque el páncreas no puede producir la insulina necesaria para descomponer los carbohidratos que ingieren. También previene que la glucosa llegue a las células del cuerpo, donde se usa para generar energía.

Europa revela un panorama desigual, donde el 8,8% de los adultos padecen la enfermedad, frente al 13% en América del Norte y el Caribe y el 3,3% en África.

Una pequeña mayoría de los 35 países de Europa que examinamos han visto cómo la prevalencia de la diabetes ha empeorado desde 2010.

Lituania y Estonia han experimentado las mayores caídas, mientras que Islandia y Turquía han visto las mayores subidas, según datos de la Federación Internacional de Diabetes (FID).

A nivel mundial, el número de personas que viven con diabetes ha aumentado en 10 millones desde 2015, según la FID.

La gran mayoría de los afectados tiene diabetes tipo 2, que está relacionada con la obesidad y la falta de ejercicio, y la epidemia se está propagando con especial rapidez en los países más pobres a medida que las personas adoptan las dietas occidentales y los estilos de vida urbanos.

El número total de diabéticos es ahora de 451 millones y se espera que alcance los 693 millones en 2045 si las tendencias actuales continúan.

El alto precio de lidiar con la enfermedad no sólo refleja el costo de los medicamentos, sino también el manejo de una serie de complicaciones, como las amputaciones de extremidades y los problemas oculares.