Última hora

Última hora

Rusia culpa a un satélite de la nube radiactiva de rutenio 106 que llegó a Europa

Leyendo ahora:

Rusia culpa a un satélite de la nube radiactiva de rutenio 106 que llegó a Europa

A Greenpeace activist hammers into the ground warning signs regarding the t
Tamaño de texto Aa Aa

Un informe publicado hoy (8 de diciembre) por las autoridades rusas señala el origen de la nube radiactiva que se extendió por Europa a finales de septiembre en la desintegración de un satélite en la atmósfera.

"La fuente podría ser atribuida, entre otras cosas, a la quema en la atmósfera de un satélite artificial o su fragmento, en cuyo tablero había una fuente de rutenio-106 con alta actividad total", indica el comité interdisciplinario encargado de investigar el origen del isotopo radiactivo en un comunicado publicado por la agencia de noticias rusa TASS.

Se trata de los primeros elementos publicados por la comisión interdepartamental rusa creada para investigar el incidente.

La agencia de meteorología rusa Rosguidromet fue la primera en reconocer que a finales de septiembre hubo una concentración “extremadamente alta” de rutenio 106 en diferentes regiones de Rusia, confirmando los informes de redes europeas de vigilancia de la radiactividad.

Según la agencia rusa, la localidad de Cheliábinsk, en el sur de los Urales, es donde se registró la mayor concentración de rutenio 106, excediendo en casi mil (986) veces las concentraciones del mes anterior.

Las alarmas saltaron cuando varias estaciones europeas detectaron en la atmósfera altos niveles de rutenio 106, un isótopo radiactivo, entre el pasado 29 de septiembre y el 3 de octubre.

El rutenio 106 no se produce espontáneamente en la naturaleza, sino por la división de átomos en un reactor nuclear. Se utiliza en medicina para el tratamiento de pequeños tumores y en las pruebas atmosféricas de armamento nuclear. Todos los componentes del rutenio son considerados como altamente tóxicos y radiactivos.

Tras llevar a cabo una investigación, el instituto de radioprotección y de seguridad nuclear (IRSN) francés indicó que la zona de origen de la nube tóxica se situaría entre el Volga y los Urales. También lanzaba la hipótesis de que la fuente de la contaminación fuera una instalación ligada al ciclo del combustible nuclear. 

El IRSN descartó que la nube suponga un riesgo para la salud de las personas, ni tampoco para el medioambiente. Los niveles detectados de este isótopo, 5 mili becquerelios por metro cúbico de aire, son bajos si se comparan con el pico de 130.000 becquerelios registrado tras el accidente nuclear de Fukushima en Japón.

La organización Greenpeace en Rusia, que ha sido muy activa en la denuncia de este caso, ha lanzado una petición en Internet para exigir al fiscal general de la Federación rusa una investigación completa.