Última hora

Última hora

El Elíseo termina despidiendo al asistente de Macron que pegó a un manifestante

Leyendo ahora:

El Elíseo termina despidiendo al asistente de Macron que pegó a un manifestante

El Elíseo termina despidiendo al asistente de Macron que pegó a un manifestante
Tamaño de texto Aa Aa

Después de 36 horas de un incómodo silencio en el que se acumulaban las críticas, el Elíseo ha reaccionado despidiendo a Alexandre Benalla, el empleado de Macron que ni siquiera tiene estatuto de guardaespaldas y mucho menos el de policía, y que pegó a un manifestante durante la marcha del Primero de Mayo.

En un principio solo se le suspendió durante 15 días, con toda discreción, y el Palacio del Elíseo creyó que el asunto estaba cerrado.

Sin embargo el diario Le Monde identificó al personaje que aparece en el vídeo como Alexandre Benalla, responsable de la seguridad de los desplazamientos del presidente Emmanuel Macron.

En el vídeo se puede ver cómo Benalla, equipado con un brazalete y un casco policial, golpea a un manifestante y le reduce.

Cuando ve la cámara de la persona que filmó con el teléfono móvil, que además le increpa, se aleja. El que filmó es un militante del partido de izquierda "La France Insoumise".

Las cámaras muestran imágenes de Benalla, el mismo día, con la misma ropa pero ya sin el casco.

Tras la revelación de Le Monde, y las críticas provenientes de todo el espectro político e incluso de los sindicatos policiales, el portavoz del Elíseo explicó que Benalla pidió asistir a la manifestación "como observador" (una práctica relativamente habitual) y se aceptó su petición aunque "sobrepasó con creces esta autorización" explicaba a la prensa el portavoz Bruno Roger-Petit.

Añadió que se le suspendió durante quince días, "la mayor sanción pronunciada contra un encargado de misión del Elíseo" apostilló. Sin embargo las críticas no han cesado, ni mucho menos.

Los sindicatos policiales han denunciado el golpe a la imagen de la Policía que supone este escándalo.

La Fiscalía de París ha abierto una investigación preliminar por "violencia cometida por una persona encargada de una misión de servicio público" y por "usurpación de funciones" además de "usurpación de signos reservados a la autoridad pública" por el uso del brazalete y el casco.

La "policía de la policía", el IGPN (Inspección General de la Policía Nacional), también investiga el caso a petición del ministro del Interior Gerard Collomb.

Por el momento Emmanuel Macron ha evitado pronunciarse sobre el embarazoso asunto a pesar de la insistencia de los medios y de la oposición.

Con el despido, el Elíseo intenta apagar un incendio que corría riesgo de quedar fuera de control.

Lejos quedan los momentos distendidos tras la victoria de Francia en el Mundial de Rusia. Vuelta al trabajo para Macron.