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Los alimentos de Fukushima: sin radiactividad y de vuelta al mercado mundial

Por Damon Embling  & Euronews
Los alimentos de Fukushima: sin radiactividad y de vuelta al mercado mundial
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El sector agrícola fue uno de los más afectados por la catástrofe nuclear de Fukushima en Japón hace 11 años. Debido al temor a la contaminación, las exportaciones de alimentos se desplomaron. Pero ahora, gracias a importantes medidas de seguridad adoptadas por el país, se han reanudado.Y eso es una gran noticia para los productores locales y para los consumidores de todo el mundo. 

Ahora está cubierto por un manto blanco de nieve. Pero Isazawa, en la prefectura de Fukushima, también se tiñe de un deslumbrante tono naranja. Hectáreas de tierra se dedican a cultivar la fruta del caqui, cosechada en los últimos meses.

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Caqui, la fruta con la cual se produce el anpogaki.Euronews

Junya Sato dirige un negocio familiar. Seca el caqui para crear anpogaki. Es un dulce que nació en Isazawa y que ahora es producto altamente demandado en otras partes del mundo. 

"Si pelamos el caqui y lo dejamos secar durante dos semanas, de repente adquiere un aroma dulce. Y la textura no es demasiado dura ni demasiado blanda, hay una sensación específica del Anpogaki", explica Sato. 

Sato solía vender tres toneladas de Anpogaki al año.Pero, tras la catástrofe de Fukushima, la producción se detuvo durante dos años.

"Este trabajo, producir Anpogaki, formaba parte de mi vida cotidiana. Y cuando te dicen que no puedes hacerlo durante dos años... te preguntas qué puedes hacer en su lugar", comenta el productor. 

Las exportaciones mundiales de alimentos son una parte importante de la economía de Fukushima. Los productos locales y de las prefecturas vecinas fueron restringidos inicialmente por 55 países y regiones, por temor a la contaminación. Pero ahora, gracias a las rigurosas medidas de seguridad implementadas por Japón, 41 países han levantado totalmente las restricciones.

Un centro de pruebas especializado comprueba hasta 5 000 cajas de Anpogaki al día. Ninguna de ellas puede superar los 50 bequerelios, la unidad utilizada para medir la radiactividad.

Seino Kimihiro, director del centro agrícola Yanagawa y de la asociación Cooperativa Agrícola Fukushima Mirai, explica el proceso: 

"Las comprobamos todas, una por una. Si sólo una supera el valor estándar, por ejemplo 51 bequerelios, se descarta toda la caja".

Pero las pruebas de seguridad van aún más allá, hasta las raíces del Anpogaki.También se comprueban minuciosamente los árboles que dan el fruto.

"Analizamos cada uno de ellos, hasta la parte superior de las hojas, para comprobar si el árbol está bien o no. Si hay algún problema, lo cortamos. Ya hemos talado 8 000 árboles", asegura Kazumata Seiichi, presidente del Sindicato de la asociación de Cooperativas Agrícolas de Fukushima Mirai.

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Los inspectores de seguridad dicen que es muy raro que un producto no supere el filtro.Euronews

El anpogaki es sólo uno de los muchos productos que se vuelven a disfrutar en todo el mundo. En el centro de inspección regional examinan desde la carne de vacuno hasta las setas.

Exigen que todos los productos cumplan niveles de seguridad 10 veces más estrictos que la normativa mundial.

Para Okazaki Kazuhiro, director del Departamento de Promoción de la Seguridad Agrícola del Centro de Tecnología Agrícola de Fukushima, "son controles estrictos. Con ellos se consigue seguridad y protección".

"Queremos que la gente esté tranquila. Sólo se pueden distribuir los productos que han sido autorizados. Este es el protocolo que hemos construido", concluye Kazuhiro. 

Los inspectores de seguridad dicen que es muy raro que un producto no supere el filtro.

Estados Unidos destaca "las sólidas medidas de control de Japón" como la razón por la que ha eliminado todas sus restricciones a la importación.Tras "10 años de muestreo", afirma que existe un "riesgo muy bajo" para los consumidores estadounidenses.

Australia, por su parte, asegura que los resultados de las muestras de alimentos están "muy por debajo de las directrices", por lo que ha suspendido sus medidas. Y Canadá dice que "no está previsto realizar más pruebas" tras poner fin a sus restricciones.

De vuelta a Isazawa, Junya Sato espera que las restricciones a la exportación que aún existen terminen pronto. Lo que le ayudará a impulsar aún más su negocio.

"Parece que mi motivación hacia la agricultura ha vuelto. Ahora estoy motivado. En cuanto se eliminen todas las restricciones, podré hacer muchas cosas en las que he estado pensando", dice con esperanza.