Los ataques diarios e implacables de la guerra evidencian la ausencia de avances significativos en las gestiones diplomáticas para frenar los combates, más de cuatro años después de que Rusia lanzara su invasión a gran escala contra el país vecino.
Drones rusos golpearon la ciudad sureña ucraniana de Zaporiyia un día después de que las fuerzas de Kiev lanzaran más de 1.000 contra Rusia, informaron este lunes las autoridades.
Los incesantes ataques diarios de la guerra ponen de relieve la falta de avances significativos en los esfuerzos diplomáticos para detener los combates, más de cuatro años después de que Rusia iniciara su invasión a gran escala de su vecino.
No hay señales de que la guerra remita mientras los líderes mundiales se reúnen esta semana en la Asamblea General de la ONU. El presidente ucraniano Volodímir Zelenski afirmó que espera reunirse con el presidente estadounidense, Donald Trump, durante la cita anual en Nueva York. El presidente ruso Vladímir Putin no tiene previsto asistir.
Los dirigentes europeos, temerosos de que Moscú tenga intenciones maliciosas en su continente, quieren aumentar la presión sobre Putin para que se retire de Ucrania, pero el mandatario ruso no ha dado ninguna señal de estar dispuesto a renunciar a sus objetivos.
Rusia ataca bloques de viviendas y un centro comercial
El bombardeo ruso contra Zaporiyia a última hora del domingo alcanzó bloques de viviendas, una universidad y un centro comercial, entre otros objetivos, y dejó cinco heridos, explicó Zelenski el lunes en redes sociales. Añadió que Rusia atacó además otras nueve regiones de Ucrania.
"Rusia no da marcha atrás en su escalada y envía muchas señales de que está preparada para ampliar la guerra", señaló Zelenski. "En la Asamblea General de la ONU debatiremos cómo podemos lograr la paz mediante esfuerzos conjuntos".
Durante la noche, el Ejército ruso apuntó contra nodos logísticos, almacenes y puertos ucranianos, entre otros objetivos vinculados al ámbito militar, indicó el Ministerio de Defensa ruso en un comunicado difundido el lunes.
Los ataques se produjeron después de que Ucrania lanzara una enorme oleada de drones contra Rusia entre el sábado y el domingo, incluidos cientos dirigidos a Moscú, coincidiendo con la participación de los votantes en el tercer y último día de unas elecciones legislativas cuidadosamente orquestadas.
El Ministerio de Defensa ruso afirmó el lunes que sus defensas aéreas derribaron durante la noche 244 drones ucranianos sobre regiones rusas y sobre las aguas del mar Negro. Por su parte, la Fuerza Aérea ucraniana informó el lunes de que derribó o neutralizó 148 drones rusos en un ataque nocturno.
Moldavia denuncia otra incursión de drones
Durante las andanadas aéreas, los drones se han desviado en repetidas ocasiones hacia países vecinos, inquietando a dirigentes que recelan de Rusia y temen verse arrastrados al conflicto.
El Ministerio de Defensa de Moldavia indicó el lunes que parte del espacio aéreo del norte del país se cerró temporalmente durante la noche después de que los sistemas de vigilancia detectaran un "objeto aéreo" entrando en su espacio aéreo nacional poco después de la medianoche.
En las últimas semanas, el espacio aéreo de Moldavia ha sido violado en varias ocasiones y se han hallado restos de drones en su territorio.
Debido a las interferencias electrónicas que desvían a los drones de su trayectoria, no estaba claro si los aparatos eran rusos o ucranianos, aunque las autoridades han señalado a menudo a Moscú como responsable.
La presidenta moldava, de orientación prooccidental, Maia Sandu ha condenado repetidamente a Rusia por su guerra contra Ucrania y a principios de este mes afirmó que la "brutal guerra de Moscú está llegando a nuestra frontera", tras los ataques rusos a lo largo del límite entre Moldavia y Ucrania.