Santuarios sagrados, fortalezas históricas, colinas de té y costas doradas: acompañe a Lilly Douse en su exploración de Sri Lanka.
En este episodio de 'Grand Voyager', Lilly Douse explora Sri Lanka, una tierra de contrastes asombrosos donde la energía viva de la costa se encuentra con la belleza asombrosa de las tierras altas del interior. Lilly comienza su viaje en Yatagala Raja Maha Viharaya, un antiguo templo rupestre enclavado en las colinas. Aquí descubre el profundo sentido de la fe y la devoción tranquila que sigue definiendo el espíritu de Sri Lanka en la actualidad.
El viaje continúa en el corazón del Fuerte de Galle, donde Lilly se reúne con Emily, propietaria de un negocio local, para descubrir el encanto colonial de este lugar declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Un rápido paseo en tuk-tuk les lleva a un taller tradicional, donde Lilly se sumerge en el intrincado mundo de la joyería para descubrir la artesanía ancestral que hace que las gemas de Sri Lanka sean tan legendarias.
En busca de la energía de la costa, Lilly se dirige a las playas del sur para experimentar la cultura del surf con una clase de Fairooze, el instructor de Shack Dewata, antes de detenerse a disfrutar de la auténtica cocina de Sri Lanka en Mom's Kitchen, una escuela de cocina local.
La aventura se adentra en las pintorescas tierras altas de Ella. Inmersa en la extensión esmeralda de los campos de té, Lilly da un estimulante paseo en quad por el parque de aventuras The Flying Ravana, guiada por Jegan, un experto que la ayuda a recorrer los escarpados senderos que atraviesan las históricas fincas. El viaje concluye con la recogida y degustación de té en la fábrica de té de Halpewatte, un final sobrecogedor para un episodio que capta la calidez, la adrenalina y la belleza intemporal de Sri Lanka.