Cerrar
Conexión
Por favor, introduzca sus datos de acceso

o Regístrese para obtener una cuenta

¿Olvidó su contraseña?

Skip to main content

De la granja a la mesa ¿qué hay realmente en la comida?
close share panel

Compartir este artículo

Twitter Facebook
| Compartir este artículo
|

Pese a las estrictas medidas de seguridad alimentaria que hay en el mundo, el año pasado, el escándalo de la carne de caballo puso en alerta a la Unión Europea sobre los controles en la cadena alimentaria.

“La gente quiere saber de dónde procede su comida. Quiere saber qué hay en su comida y saber en qué condiciones han crecido los animales y qué tratamientos han recibido durante su vida”, señala
el eurodiputado Carl Schlyter(Verdes/ALE, Suecia).

“No se trata únicamente del problema de la carne el que está en entredicho” — indica el europarlamentario Gilles Pargneaux (Socialistas y Demócratas, Francia)— “por ejemplo, hay sal para las carreteras que se transforma en sal de mesa, y hay hojas de té, que se reutilizan en múltiples ocasiones”.

Las trazas de carne de caballo descubiertas en productos congelados no son, por regla general, perjudiciales para la salud, pero el incidente puso de manifiesto la compleja cadena alimenticia.

En enero de este año, una operación de la Interpol y la Europol a instancias de la Comisión Europea, propició la incautación de 1.200 toneladas de comida fraudulenta. Los investigadores creen que este tipo de delitos suponen un grave riesgo la salud, como explica un portavoz de la Interpol, Simone Di Meo.

“La envergadura de la cadena alimentaria es del tal magnitud que puede ofrecer a los criminales oportunidades para introducir sus productos fraudulentos o falsos. Pueden cambiar el etiquetado o incluso borrar y modificar la fecha de caducidad de los productos”.

Bruselas estudia nuevos mecanismos para luchar contra el fraude alimentario. Sentencias más duras para los responsables, mayor coordinación dentro de la Unión Europea y un etiquetaje más preciso, son las medidas que se barajan.

Paul Hackett, euronews:
Las carnicerías independientes como este, a menudo, indican de dónde procede la carne. Una doble garantía, para el consumidor, y para facilitar la trazabilidad. Pero esto tiene un coste en comparación con la comida preparada, ya que la procedencia de los ingredientes no está siempre clara”.

De momento, en la Unión Europea no hay una obligación de señalar la procedencia de la carne en el etiquetado de los productos. Todo porque la industria del sector teme un aumento de los costes. Sin embargo, el debate parece que avanza en la dirección correcta.

“Se trata de una idea preconcebida porque poner la procedencia de la carne tiene un coste mínimo. Tendremos que aprobarlo rápido sin escuchar la propaganda de la industria alimentaria”, destaca Schlyter (Verdes/ALE, Suecia).

Las previsiones indican que la nueva normativa sobre el etiquetado entrará en vigor en la Unión Europea antes de acabar este año.

Copyright © 2014 euronews

Más información sobre:
| Compartir este artículo
|