Euronews ya no es accesible en Internet Explorer. Microsoft no actualiza este navegador y no admite las últimas mejoras técnicas. Le recomendamos que utilice otro navegador, como Edge, Safari, Google Chrome o Mozilla Firefox.
Última hora

Muerte y disturbios en Moria: un campo de refugiados a punto de estallar

Muerte y disturbios en Moria: un campo de refugiados a punto de estallar
Derechos de autor
REUTERS/Giorgos Moutafis
Euronews logo
Tamaño de texto Aa Aa

La situación es explosiva en el hacinado campo de refugiados de Moria, en la isla griega de Lesbos. Dos incendios consecutivos dejaron este domingo al menos un muerto, puede que más, y desataron graves disturbios y enfrentamientos con la policía.

El Gobierno griego ha enviado fuerzas antidisturbios para tratar de frenar la violencia en el campo, donde 13.000 refugiados viven apiñados en contenedores, en un espacio previsto para apenas 3000 personas.

Pánico tras desatarse los incendios

El domingo, un primer incendio se declaró en un olivo cercano. Poco después, comenzó otro fuego, pero esta vez dentro del campo, parece que en uno de los contenedores en el que estaba cocinando una mujer afgana.

Las llamas se propagaron rápidamente desatando el pánico entre los refugiados. Según ACNUR, que trabaja dentro de Moria, fallecieron una mujer y un niño. Testigos elevan esa cifra a tres personas, pues aseguran haber visto los cuerpos de dos menores.

Refugiados afganos, citados por la agencia AFP, aseguran que se incendiaron al menos siete contenedores y los bomberos tardaron mucho tiempo en llegar. "Llamamos a los bomberos y llegaron 20 minutos después. Estalló la cólera", declaró Fedouz, un chico de 15 años.

Disturbios y enfrentamientos con bomberos y policías

Tras los incendios, los refugiados se enfrentaron a los policía y bomberos lanzándoles piedras y palos. Los agentes respondieron con gases lacrimógenos y granadas aturdidoras. Según medios locales, durante los disturbios fueron destruidos dos camiones de bomberos, así como parte de las instalaciones del Servicio de Asilo.

REUTERS/Giorgos Moutafis