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¿Y si nuestro coche funcionara con combustible de algas?

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¿Y si nuestro coche funcionara con combustible de algas?
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¿Por qué no utilizar el mar para diversificar los biocarburantes disponibles? Conocemos un coche funciona gracias a una mezcla de carburantes que emplea algas marinas. Los investigadores desarrollan un proceso respetuoso con el medioambiente pero también, y esto es más complicado, económicamente viable.

Un vehículo normal y corriente sirve para probar el rendimiento de este otro que funciona con lo que los científicos llaman "biocarburante de tercera generación", presentado como una alternativa sostenible a los combustibles fósiles.

Ahora es solo un 10%

Los investigadores del proyecto europeo Macrofuels han llenado el depósito con un diez por ciento de carburante de algas y un 90% de gasolina.

"Las emisiones que medimos son las de monóxido y dióxido de carbono, y óxido de nitrógeno", cuenta Sten Frandsen, ingeniero mecánico y desarrollador de negocio de DTI (Danish Technological Institute). "Y también estamos midiendo las emisiones de partículas del coche. Las pruebas de emisiones obtenidas con el combustible de algas están exactamente en el mismo nivel que las generadas con el combustible de referencia".

"Vemos que se introducen muchos coches eléctricos en el mercado. ¿Pero es esta la única solución posible para las emisiones de CO2? Porque tenemos transporte pesado, barcos, aviones, que consumen grandes cantidades de combustibles fósiles. Necesitamos un sustituto para estos casos. Las algas podrían ser parte de la solución
Sten Frandsen
Ingeniero mecánico y desarrollador de negocio de DTI

Misma emisión de CO2 pero más ecológico

Este biocarburante no emite, por tanto, menos CO2, pero a diferencia del petróleo, las algas extraen CO2 de la atmósfera durante su crecimiento.

Los investigadores se proponen aumentar la proporción de algas, convencidos de la necesidad perentoria de optar por los biocombustibles.

"Vemos que se introducen muchos coches eléctricos en el mercado", continúa Frandsen. "¿Pero es esta la única solución posible para las emisiones de CO2? Porque tenemos transporte pesado, barcos, aviones, que consumen grandes cantidades de combustibles fósiles. Necesitamos un sustituto para estos casos. Las algas podrían ser parte de la solución".

¿Por qué las algas son sostenibles? Primero, porque crecen en todas partes. Solo necesitan sol y mar, que cubre el 70% del planeta. Su cultivo no requiere terreno que arar, fertilizantes ni agua dulce, como, por ejemplo, otros biocombustibles producidos con residuos agrícolas.

¿Pero cómo se puede producir este nuevo combustible a escala industrial? Este es el reto del proyecto de investigación europeo MacroFuels.

En este laboratorio de los Países Bajos, los científicos buscan la mejor manera de convertir en combustible los azúcares de las algas, que en algunas especies pueden constituir más del 60% de la planta.

A largo plazo no habría que fabricar botes, sino toneladas de etanol y barriles de butanol, siguiendo un proceso básico.

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Azúcares fermentados

"Primero tomamos las algas", explica Jaap Van Hal, químico y coordinador del proyecto Macrofuels. "Luego usamos agua para extraer los azúcares con enzimas o ácidos. Obtenemos una solución de azúcares. E igual que con el vino o la cerveza, se fermenta para obtener etanol o butanol. Lo mezclas con gasolina normal o diésel para producir E10, con el que luego funcionará tu coche".

Más producción de biocombustible significa más biomasa de algas. Estas son las granjas de algas instaladas durante el proyecto. Gracias a economías de escala y a la mecanización, los investigadores esperan reducir los costes de producción a una centésima parte.

Junto con la comercialización de otros productos realizados con algas, se podría conseguir que en un futuro este combustible fuera viable.

Todavía muy caro

"Cuando comenzamos el proyecto hace un par de años trabajábamos con metros cuadrados", explica Bert Groendendaal, químico y corrdinador del proyecto R & D de Sioen. "Ahora lo hacemos con hectáreas y en un futuro cercano nos moveremos en la franja de los kilómetros cuadrados.

Hoy en día el precio de un litro de biocombustible de algas es muy alto, probablemente cien veces más caro que los tradicionales. Pero cuando la escala suba, el precio bajará y entraremos en un margen en el que será competitivo en relación a los combustibles tradicionales".

Tomando como referencia el sector eólico, los científicos calculan que la tecnología tardaría unos 25 años en ser rentable a gran escala.