La presidenta de México celebra el "acercamiento" de Felipe VI al reconocer que hubo "mucho abuso" en la conquista de las Américas. El gesto reaviva en España el debate político sobre el revisionismo histórico, con apoyos desde el Gobierno y críticas desde la oposición.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha agradecido públicamente el "acercamiento" del rey Felipe VI tras sus recientes declaraciones sobre la conquista de América, en las que reconoció "abusos y controversias éticas" durante el proceso de la colonización. Un gesto que, además de aliviar la relación bilateral, ha reavivado en España un intenso debate político sobre el revisionismo histórico.
En su habitual rueda de prensa desde el Palacio Nacional, Sheinbaum valoró las palabras del monarca como un paso significativo tras años de distanciamiento diplomático. "Puede uno decir: no fue todo lo que hubiéramos querido, pero la verdad es que sí es un gesto de acercamiento", afirmó la mandataria, quien subrayó la necesidad de "seguir avanzando en el diálogo" entre ambos países.
La presidenta recordó el enfriamiento de las relaciones tras la carta enviada en 2019 por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, en la que solicitaba una disculpa formal por los excesos cometidos durante la conquista, una misiva que nunca fue respondida. Aquella tensión llevó a Sheinbaum a no invitar al rey a su investidura en 2024.
Las declaraciones de Felipe VI se produjeron durante su visita a la exposición La mitad del mundo. La mujer en el México indígena, organizada conjuntamente por instituciones españolas y mexicanas. Allí, el jefe del Estado defendió la necesidad de analizar la historia "en su justo contexto, no con excesivo presentismo moral, sino con un análisis objetivo y riguroso", reconociendo que hay episodios que "no pueden hacernos sentir orgullosos" a la luz de los valores actuales.
Reacciones enfrentadas en España
En España, el gesto del monarca ha generado una fuerte reacción política. El Gobierno ha respaldado sin matices sus palabras. La ministra portavoz, Elma Saiz, aseguró que el Ejecutivo "suscribe al 100%" lo expresado por el rey y criticó duramente la postura del líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, por calificar el debate como "un disparate".
Feijóo defendió que "hacer ahora un examen de cosas del siglo XV es un disparate" y pidió analizar los hechos en su contexto histórico, reivindicando el legado cultural y lingüístico de España en América.
Una posición compartida, con matices, por Vox, que rechazó cualquier revisión crítica del papel de la Corona. "La empresa española en América fue la mayor obra evangelizadora y eso lo hizo la corona española. Respetando los derechos y la dignidad de todos los súbditos tal y como se reflexiona en el concilio de Isabel la Católica", expresó Pepa Millán, portavoz de la formación de extrema derecha en el Congreso.
En el otro extremo, Sumar apoyó las palabras del monarca como un ejercicio positivo de reconocimiento histórico, mientras que la portavoz de Podemos, Ione Belarra, las consideró "claramente insuficientes" y reclamó un paso más en términos de memoria colonial. Un debate que, impulsado desde México, vuelve a situar la historia compartida en el centro del debate político español.