Una respuesta militar de Estados Unidos podría poner en peligro el alto el fuego vigente desde el 8 de abril, ya que Teherán y Washington aún no han negociado el fin de la guerra.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha prometido tomar represalias tras acusar a Irán de haber derribado un helicóptero estadounidense cerca del estrecho de Ormuz este martes.
En un mensaje en redes sociales, Trump afirmó que los mandos militares le habían informado de que "los iraníes derribaron uno de nuestros helicópteros Apache de alta tecnología".
Añadió además que los dos tripulantes del aparato salieron ilesos del incidente. "Están a salvo y no han sufrido heridas", escribió Trump. "No obstante, Estados Unidos no tiene más remedio que responder a este ataque", añadió.
El incidente supuso el primer uso conocido públicamente de una lancha no tripulada por parte de las fuerzas estadounidenses para rescatar a personal. La embarcación sin tripulación rescató a dos aviadores después de que su helicóptero de ataque Apache se estrellara cerca de la estratégica vía marítima, que Irán ha mantenido en gran medida cerrada al tráfico de mercancías durante su conflicto con Estados Unidos e Israel.
La pérdida del helicóptero ha añadido tensión a un alto el fuego de dos meses, que volvió a verse sometido a presión después de que Irán e Israel intercambiaran fuego el lunes por primera vez desde que se acordó la tregua.
Los medios estatales iraníes informaron de que los ataques israelíes del martes causaron la muerte de al menos dos miembros de las fuerzas de defensa aérea del país.
El conflicto, que comenzó el 28 de febrero después de que Estados Unidos e Israel lanzaran ataques contra Irán, ha tenido profundas repercusiones económicas.
Los combates han desestabilizado los mercados globales, han empujado al alza los precios de la energía y han contribuido al aumento del coste de los bienes de uso cotidiano.