Irán amenazó con extender sus represalias a infraestructuras energéticas de toda la región tras el ataque israelí contra la planta petroquímica de Karun y la posterior ofensiva iraní sobre instalaciones industriales en Haifa.
Irán amenazó con atacar infraestructuras energéticas en países vecinos y en toda la región si continúan los bombardeos israelíes contra instalaciones energéticas iraníes, en un contexto de intercambio de ataques contra complejos petroquímicos este lunes.
Una fuente no identificada declaró a la agencia Fars, vinculada a la Guardia Revolucionaria (IRGC), que cualquier nuevo ataque contra las instalaciones energéticas de Irán desencadenaría ofensivas contra activos energéticos de Estados Unidos, Israel y sus socios regionales.
La fuente precisó que las compañías petroleras y energéticas que operan en la región con accionistas estadounidenses o israelíes se consideran objetivos legítimos. A primera hora del lunes, medios iraníes informaron de que Israel había atacado la planta petroquímica de Karun.
La instalación se encuentra en la ciudad portuaria de Mahshahr, en la provincia de Juzistán, en el suroeste de Irán, una de las principales zonas petroquímicas e industriales del país. El complejo de Karun figura entre los mayores productores de etileno de Irán y constituye un nodo esencial de la infraestructura de exportación química del país. En las redes sociales circularon vídeos en los que se veía humo y fuego en las instalaciones.
Alrededor de una hora después, la Guardia Revolucionaria afirmó que su Fuerza Aeroespacial había atacado instalaciones petroquímicas en Haifa en represalia.
Haifa es el principal puerto industrial de Israel y el centro de su sector petroquímico. Alberga la refinería de petróleo del grupo Bazan, la mayor del país, además de varias plantas químicas y terminales de almacenamiento. Los ataques contra la zona industrial de Haifa entrañan importantes riesgos para la población y el medio ambiente, dada la concentración de materiales peligrosos almacenados allí.
La Guardia Revolucionaria indicó que los ataques iban dirigidos contra "instalaciones industriales similares" a las alcanzadas en Irán y advirtió de que Israel ha "iniciado un juego peligroso" al atacar infraestructuras energéticas civiles. Las fuerzas israelíes aseguraron, por su parte, haber atacado objetivos militares en el oeste y el centro de Irán. Los bombardeos tuvieron lugar pocas horas después de que Irán lanzara misiles hacia Israel en respuesta a un ataque israelí anterior contra los suburbios del sur de Beirut.
En su rueda de prensa semanal del lunes, el portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmaeil Baghaei, rechazó de forma tajante la afirmación de Trump de que Washington había intentado impedir los ataques israelíes. "Nadie cree que Israel emprenda ninguna acción sin coordinarse con Estados Unidos", afirmó Baghaei, quien añadió que el Mando Central estadounidense está "totalmente alineado" con Israel "tanto en las operaciones ofensivas como en las defensivas".
Baghaei afirmó que las vías militar y diplomática de Irán avanzan en paralelo y que las Fuerzas Armadas iraníes actuarán "siempre que sea necesario". Explicó que el ataque de represalia iraní se llevó a cabo en virtud del artículo 51 de la Carta de la ONU, que reconoce el derecho de los Estados miembros a la autodefensa individual o colectiva en respuesta a un ataque armado.
Responsabilizó directamente a Estados Unidos de las acciones de Israel y sostuvo que Washington tiene responsabilidad como parte del alto el fuego del 8 de abril. Además, afirmó que "cualquier acontecimiento en la región que suponga una violación del alto el fuego conlleva una responsabilidad directa de Estados Unidos".
En la señal diplomática más significativa de la comparecencia, Baghaei apuntó por primera vez que las reservas de uranio enriquecido de Irán podrían entrar en juego en una segunda fase de las negociaciones, un cambio notable respecto a la postura anterior de Teherán, que consideraba el asunto innegociable.
"Cualquier debate sobre los distintos aspectos del programa nuclear iraní, incluidas sus reservas de uranio enriquecido, es puramente especulativo en esta fase", señaló. "Si esta fase concluye con éxito, esa cuestión será uno de los temas a tratar en la siguiente etapa de las negociaciones".
Subrayó que las conversaciones actuales siguen centradas en poner fin a la guerra y que un intercambio de prisioneros con Estados Unidos no figura, por ahora, en la agenda. Baghaei negó además que Irán hubiera atacado la base aérea Prince Sultan, en Arabia Saudí, después de que se difundieran informaciones sobre un supuesto bombardeo.
"Nuestras Fuerzas Armadas anuncian de forma abierta y valiente cualquier objetivo que atacan en el marco del legítimo derecho de Irán a la autodefensa. En este caso, no hemos recibido ninguna declaración ni anuncio de nuestras fuerzas armadas", dijo.
También acusó al director general del OIEA, Rafael Grossi, de adoptar una "actitud completamente parcial, no técnica y política" respecto al expediente nuclear iraní, en el último episodio de una serie de ataques públicos de Irán a la gestión de Grossi al frente del organismo desde el inicio de la guerra.
Este intercambio de ataques se produce pese al alto el fuego entre Irán y Estados Unidos vigente desde el 8 de abril. Teherán ha insistido en que el acuerdo abarca todos los frentes, incluido Líbano y las operaciones israelíes, una posición que Washington e Israel rechazan.
Informaciones y grabaciones difundidas en redes sociales desde Irán apuntaban a que los bombardeos israelíes sobre Teherán y otras grandes ciudades continuaban el lunes, con los sistemas de defensa aérea activados para interceptar las amenazas entrantes.