Un pueblo francés ha vuelto a convertir los gruñidos de cerdo en espectáculo, con la celebración de su campeonato anual de chillidos porcinos en la localidad de Trie-sur-Baïse, en el suroeste de Francia.
El insólito concurso formó parte de la 43ª edición del festival Pourcailhade, que reunió a unos 4.000 visitantes, cerca de cuatro veces la población del pueblo. Los participantes se turnaron para imitar los sonidos de los cerdos, con la esperanza de impresionar al jurado y hacerse con el título.
Entre los participantes figuraba un estudiante mexicano de ingeniería que reside en Toulouse, mientras que Noel Jamet, nueve veces ganador, regresó para defender su reputación de plusmarquista del certamen.