Con una potencia equivalente al 25% del complejo de Paks, la nueva central de la filial húngara de Alpiq incorpora un sistema de baterías que le permite activarse al instante para responder a los picos de demanda.
El grupo energético Alpiq, con sede en Suiza, ha puesto en marcha en Hungría su mayor central híbrida hasta la fecha. La unidad puede entrar en producción de inmediato en cuanto el aumento del consumo ya no pueda cubrirse con las plantas solares y eólicas, lo que permite evitar una crisis energética como la vivida este verano.
El denominado bloque híbrido de motores de gas ha supuesto una inversión de 23.000 millones de forintos húngaros (unos 63 millones de euros) y no solo refuerza la seguridad energética del país, sino que también ayuda a alcanzar los objetivos climáticos. Tras la inauguración, el director general, Gábor Briglovics, explicó a 'Euronews' de qué manera.
La importancia de esta tecnología híbrida de motores de gas reside en su flexibilidad, ya que facilita la integración en el sistema eléctrico de las fuentes renovables dependientes de las condiciones meteorológicas. Los motores de gas se ponen en marcha cuando es necesario incrementar la generación eléctrica. Briglovics añadió que la empresa ha construido el bloque de motores de gas y el sistema de almacenamiento de energía con recursos propios.
Blindaje térmico frente a los riesgos del Danubio
András Tótth, secretario de Estado responsable de energía en el Ministerio de Economía y Energía (GEM), destacó como prioridad del Gobierno que, además de cumplir los objetivos de protección del clima, aumente la competitividad de las empresas y que la modernización del sistema energético en Hungría se lleve a cabo sobre bases de mercado, con el menor apoyo estatal posible y de forma transparente.
Con este nuevo desarrollo, la potencia total de la central de Csepel, un distrito del sur de Budapest, ha aumentado hasta 450 megavatios, aproximadamente una cuarta parte de la capacidad de la central nuclear de Paks, y puede suministrar electricidad a hasta un millón y medio de hogares. Además, la nueva unidad no está tan expuesta a un entorno cambiante con rapidez, por ejemplo al nivel del agua del Danubio, como la central nuclear de Paks, por lo que hay menos riesgo de que un nuevo verano caluroso se traduzca en otra escasez de energía.
Alineación entre capital privado y la demanda energética
El secretario de Estado de energía del GEM afirmó que la central es símbolo de la combinación entre un enfoque inversor fiable y a largo plazo y la capacidad de innovación húngara. András Tótth subrayó, entre otros aspectos, que Alpiq ha podido seguir siendo competitiva en Hungría porque detectó a tiempo los cambios en las necesidades del mercado y reaccionó en consecuencia.
En un comunicado sobre el acto, Alpiq Magyarország señaló que, con la ampliación de la central, aumenta aún más el peso de la compañía en la generación de electricidad en Hungría.
La central de ciclo combinado, de gas y respetuosa con el medioambiente, denominada Csepel II y propiedad de la empresa suiza, inició su actividad en 2002 y fue la primera instalación de este tipo en Hungría financiada con capital privado. Además de generar electricidad, la central suministra calefacción urbana a unos 20.000 hogares del sur de Budapest.