El Ministerio de Transición Ecológica pagó más de 22 millones para actualizar 11 Canadair, pero no modernizó ninguno antes de la fecha límite marcada por Bruselas. Este año, el país sufre una de las peores oleadas de incendios de su historia.
El plazo terminaba el 30 de junio. Diez días después, el 10 de julio, el Ministerio para la Transición Ecológica dio por muerto el contrato. En medio, cero aviones modernizados.
La historia empezó en 2022. El Gobierno declaró "urgente" actualizar los Canadair CL-215T, los hidroaviones más antiguos del Estado, y consiguió para ello 22,8 millones de fondos europeos. El dinero debía servir para diseñar, certificar e instalar 11 kits de modernización. El propio ministerio avisó entonces de que no hacerlo podría reducir "de forma relevante" la capacidad de España para apagar incendios.
Al menos diez aviones modernizados
Ese compromiso quedó además fijado como uno de los hitos del Plan de Recuperación europeo: había que tener al menos diez aviones modernizados antes de junio de 2026. Llegó el plazo y no se había actualizado ninguno. Diez días después, Transición Ecológica cerró el expediente. El dinero que iba a modernizar la flota se destinará ahora a otros proyectos, esta vez de biodiversidad.
¿Por qué fracasó? El Ministerio culpa al fabricante, que pidió dos millones de euros más de lo pactado, algo que consideran ilegal según la normativa de contratación. Además, una de las empresas del proyecto recurrió cambios que se habían introducido en el contrato y que, según ella, no estaban previstos desde el principio.
La flota española
Mientras tanto, la flota real sufre las consecuencias. España tiene 14 hidroaviones: diez CL-215T (los antiguos que iban a modernizarse) y cuatro CL-415, más nuevos. Pero durante buena parte del verano sólo siete estaban operativos. La falta de aviones obligó a pedir ayuda a la Unión Europea: Italia y Grecia enviaron cuatro Canadair CL-415, dos cada país, para reforzar el operativo español en plena campaña de incendios.
Y la solución definitiva tardará años en llegar. Los primeros hidroaviones nuevos que ha comprado España no aterrizarán hasta 2028, y los últimos no llegarán hasta 2031. Es decir: entre que se cancela la modernización y llegan los aviones nuevos, pasarán varios años en los que España seguirá dependiendo de una flota que el propio Gobierno calificó, hace cuatro años, como urgentemente necesitada de reforma.