El fabricante chino SAIC Motor construirá en Ferrol su primera planta en Europa, con una inversión de 200 millones de euros y 1.000 empleos previstos. El proyecto, impulsado por la Xunta, preocupa a Defensa y al CNI por su cercanía a instalaciones militares de la Armada y Navantia.
La consejería de Economía e Industria de Galicia, María Jesús Lorenzana, ha definido la llegada de SAIC Motor a la comunidad como uno de los grandes proyectos internacionales de las últimas décadas. El fabricante chino, propietario de la marca MG, prevé levantar en el puerto exterior de Ferrol su primer complejo industrial en Europa.
La inversión inicial rondará los 200 millones de euros. El proyecto contempla una primera fase con 1.000 empleos directos y una segunda ampliación que permitiría alcanzar una capacidad de producción de 120.000 vehículos al año. La iniciativa incluye además un centro industrial y logístico en As Pontes, que podría generar otros 300 puestos de trabajo.
Además de la fábrica, el plan contempla que el polígono de Mandiá, a 13 kilómetros, acoja a medio plazo la industria auxiliar, y que As Pontes reciba un centro logístico que podría sumar otros 300 puestos de trabajo.
La Xunta declaró el proyecto de SAIC Motor como Proyecto Industrial Estratégico el pasado mes de junio. Esta figura permite agilizar su tramitación administrativa. Según el calendario anunciado por el Gobierno gallego, la previsión es iniciar las obras en 2027 y comenzar la producción en 2028. El proyecto se encuentra actualmente en fase de tramitación y sometido a los procedimientos administrativos correspondientes.
Un proyecto junto al puerto y el sector naval
La planta estará situada en el puerto exterior de Ferrol, en una comarca con una larga tradición industrial y naval. A pocos kilómetros se encuentran el arsenal de la Armada y los astilleros de Navantia, donde se desarrollan programas de construcción y mantenimiento de buques para la Armada española.
Navantia tiene en Ferrol uno de sus principales centros de actividad. Allí se construyen las fragatas F-110 y se han desarrollado otros programas navales destinados tanto a España como a países aliados.
La proximidad entre las instalaciones navales y el futuro complejo industrial ha llevado al Ministerio de Defensa a analizar las implicaciones del proyecto desde el punto de vista de la seguridad. El Gobierno ha señalado que este tipo de inversiones extranjeras están sometidas a los controles previstos por la legislación española y que se tendrán en cuenta los informes de los organismos competentes.
La decisión final sobre la inversión requiere todavía completar los trámites correspondientes. Mientras tanto, la Xunta mantiene su respaldo a la iniciativa y ha puesto en marcha una unidad específica para acompañar a la compañía durante el proceso administrativo.
Galicia busca atraer a la industria china
La elección de Ferrol forma parte de la estrategia de SAIC Motor para ampliar su presencia industrial en el mercado europeo. La compañía estudió distintas alternativas antes de decantarse por Galicia, según ha explicado la Xunta, que destaca entre los motivos de la elección la infraestructura portuaria y la tradición industrial y automovilística de la comunidad.
Para Ferrolterra, la inversión supone una oportunidad de atraer nueva actividad industrial después de años marcados por la reconversión y la pérdida de empleo en sectores tradicionales. El proyecto también pretende favorecer la instalación de empresas auxiliares y la creación de una cadena industrial vinculada a la automoción.
El complejo se desarrollará por fases. La primera estará centrada en las instalaciones del puerto exterior de Ferrol y el proyecto contempla posteriormente ampliar la capacidad productiva hasta los 120.000 vehículos anuales. La Xunta calcula que el conjunto de las actuaciones permitirá generar más de 2.000 empleos entre puestos directos e indirectos, además de los 300 asociados al centro industrial y logístico de As Pontes.
La llegada de SAIC Motor supone, en cualquier caso, un cambio relevante para el tejido industrial de la comarca. La empresa todavía debe completar los trámites necesarios antes de que comiencen las obras, pero la Xunta mantiene como objetivo que la construcción arranque en 2027 y que la planta pueda estar operativa al año siguiente.